Te recordamos unas indicaciones para vivir un verano plena y saludablemente

Como sabes, hábitos para llevar un estilo de vida saludable hay unos cuantos. Añadir a nuestra rutina algunos gestos beneficiosos puede favorecer enormemente el bienestar del organismo.

Ahora que los días son más largos, que el sol nos anima y que las temperaturas acompañan, quizás puedas disfrutar de vacaciones en la playa o la piscina.  Sin embargo, si no quieres que este tiempo de relax pase factura a tu salud, puedes seguir unas sencillas pautas para pasar un mes de agosto sano, sereno e inolvidable.

7 Pautas para un agosto saludable

1. Vigila tus oídos y ojos

Con las constantes visitas a la piscina, infecciones como la conjuntivitis y la otitis pueden estar a la orden del día. Para evitarlas, sécate bien cuando salgas del agua y, cuando todavía estés dentro, lleva gafas de natación o de bucear, para evitar que te afecten las bacterias.

2. Hidrátate

Cuando el termómetro sube es necesario beber más agua para mantener la hidratación adecuada, ayudar a circular los nutrientes en el organismo y prevenir posibles golpes de calor. Además, el agua mejora nuestro estado de ánimo, alivia los dolores de cabeza y nos hace tener mejor aspecto.

3. Aliméntate bien

Siempre es un buen momento para empezar a comer sano. Recuerda mantener los horarios habituales y no saltarte las comidas. Aumenta la ingestión de verduras y frutas, y evita los fritos y las comidas con exceso de grasas.

4. Cuida tu piel

Aplica a tu piel protectores solares que la defiendan de las radiaciones ultravioletas. Si tienes hijos, busca la máxima protección para ellos, no solo con cremas y lociones, sino con ropa ligera y transpirable, gorra y gafas que los cubran. Sobre todo, evita exponerte al sol las horas centrales del día, es decir, de 12h-16h.

5. Aprovecha para descansar

Aunque, probablemente, tengas planes increíbles estas fechas y fiestas que pueden alargarse hasta tarde, intenta descansar lo suficiente. Duerme, al lo menos, ocho horas cada noche. No solo estarás de mejor humor, sino que prevendrás enfermedades cardiovasculares, mantendrás el peso y reforzarás tu memoria.

6. Haz ejercicio fuera

Una de las grandes ventajas de las vacaciones es que aumentan las posibilidades de hacer ejercicio al aire libre y en plena naturaleza, incluso si no eres un adicto al deporte.

Si no te apetece ir al gimnasio ni practicar actividades náuticas o de montaña, en Internet tienes numerosos entrenamientos para hacer en casa.

7. Relájate

Es un momento idóneo para practicar técnicas de relajación y gestión del estrés. Presta atención a tu respiración, inhalando y exhalando lenta y profundamente. Deja que todos los pensamientos pasen de largo y céntrate en cómo entra y sale el aire de tus pulmones. Puedes buscar también una actividad grupal, como la meditación, el yoga, el taichí, el dibujo o la escritura.

Como ves, los hábitos que te proponemos aquí son fáciles de seguir y altamente beneficiosos para tu bienestar. Sobre todo, tomate el verano con calma e intenta gozar plenamente de esta época.