Conoce los beneficios que esta práctica físico-espiritual puede aportar a tu salud y bienestar.

El Taichí es un arte marcial, originario de China y con miles de años de antigüedad, que se practica hoy día en todo el mundo por millones de personas. En sus inicios, se trataba de un entrenamiento para la lucha cuerpo a cuerpo, sin embargo, actualmente se considera una práctica físico-espiritual con múltiples aplicaciones terapéuticas y que mejora considerablemente nuestra calidad de vida.

Su metodología se basa en meditar de forma activa y en movimiento, es decir, se lllega a un estado de calma a través de una serie de ejercicios suaves, circulares y continuos que aportan una sensación de calma, paz y relajación. Aunque es una actividad que se realiza con gestos lentos y apaciguados, en ella se ejercitan todos los músculos del cuerpo, además de trabajar la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio.

Beneficios para el bienestar

  1. Reduce el estrés

Sus movimientos sosegados juntamente con la respiración profunda y consciente fortalecen el pensamiento positivo y favorecen la capacidad de atención y calma. Según recientes investigaciones, estos beneficios se inician a nivel molecular y pueden cambiar incluso la manera en la que funciona nuestro código genético.

  1. Ayuda a controlar los síntomas del asma

La respiración que se consigue es tranquila y abdominal, favoreciendo la inhalación y exhalación por la nariz de manera suave para impedir que el aire frío se filtre y fomentando la calma durante el movimiento. Este método de respiración ayuda a reducir la duración de los episodios agudos de asma y con éstos, el sufrimiento de quienes los padecen.

  1. Corrige la postura

Favorece la movilidad de las articulaciones, como los hombros, la espalda o las rodillas, promoviendo la postura correcta y previniendo lesiones innecesarias. De este modo, la postura física se endereza y se adopta un mayor equilibrio en base a centrar el cuerpo en torno a un eje vertical, el cual mejora la manera de colocar la columna vertebral en movimiento (caminar) y en reposo (sentado).

  1. Mejora el tono muscular

Los movimientos han de realizarse con las piernas ligeramente flexionadas, lo que ayuda a mantener el tono muscular. Igualmente, se mejora la flexibilidad de tendones y ligamentos, por lo que previene la aparición de enfermedades óseas y articulares, como la artritis.

  1. Favorece la salud cardiovascular

Estos ejercicios ayudan a reducir la presión arterial y los niveles de colesterol, así como a prevenir enfermedades vasculares y derrames cerebrales. Además, el taichí reduce el número de latidos por minuto, mejora la contracción del corazón e incluso ayuda a desarrollar nuevas arterias, lo que disminuye la formación de coágulos sanguíneos.

  1. Reporta energía

Este arte marcial está relacionado con la medicina tradicional china, que establece el Qi como flujo de energía de los seres vivos. Gracias al tacihí, el Qi se mueve por todo el cuerpo a lo largo de los meridianos, desbloqueando todas las vías y permitiendo que la energía fluya y recuperemos la vitalidad.

Además de estas ventajas saludables, el efecto más importante de la práctica del Taichí es el autoconocimiento, ya que aprendemos a contactar nosotros mismos, escuchar el cuerpo y la mente y a sentirnos mejor de forma integral.

El Taichí usa la energía y no la fuerza, la unidad de lo interno y lo externo y la búsqueda de la quietud en el movimiento.