Protegen de enfermedades, controlan la propagación de infecciones y forman parte de un estilo de vida saludable

Seguramente no hay una intervención sanitaria preventiva más efectiva que la vacunación. Y es que las vacunas ayudan a prevenir y controlar numerosas enfermedades infecciosas y contagiosas.

Repasamos los beneficios de las vacunas en la población:

1. Nos protegen a nosotros y al entorno: los dos motivos principales para vacunarnos son que nos defienden de nosotros mismos y de quienes nos rodean, creando lo que se conoce como «inmunidad de grupo o de rebaño».

2. Ayuda a eliminar dolencias: la vacunación ha permitido la erradicación de la viruela, la interrupción de la transmisión de la poliomielitis, así como el control de enfermedades como el sarampión, el tétanos, la difteria o la rubeola.

3. Control de enfermedades raras: sin vacunación, enfermedades que se han vuelto raras, como la tos ferina, la poliomielitis o el sarampión, podrían reaparecer.

4. Sus efectos no son peligrosos: las vacunas son seguras y han sido sometidas a pruebas rigurosas. Producen una respuesta inmunitaria similar a la generada por las infecciones naturales, pero sin causar enfermedad ni complicaciones.

5. Salvan vidas: son una de las intervenciones en salud pública que más vidas ha salvado en la historia. La OMS calcula que la inmunización salva 2,5 millones de vidas al año y protege a muchos más millones de personas de enfermedades y discapacidades.

6. Preservan la seguridad mundial: cuando se inmuniza a todos los niños y niñas y se erradica una enfermedad, se ayuda a preservar la seguridad mundial y promover la salud.

7. Son parte de un estilo de vida saludable: son una estrategia saludable que se aplica en la población sana como medida de prevención y mejora de la calidad de vida, igual que la alimentación equilibrada o la práctica de ejercicio físico regular.

8. Proporciona beneficios sociales y económicos: los esfuerzos mundiales realizados en materia de vacunación desde el 2001 han impedido 20 millones de muertes, calculándose un ahorro de 350.000 millones de dólares por atención sanitaria.

Las vacunas representan un hito esencial en la prevención de las enfermedades. Así, vacunarse es un acto de solidaridad, que te protege a ti y nos protege a todos.