Sigue unos sencillos hábitos y este invierno podrás librarte del virus

La gripe es una infección vírica muy contagiosa que afecta al sistema respiratorio, sobre todo en otoño e invierno. Cerca del 75% de la población en España padece gripe o resfriado al menos una vez al año, de acuerdo con Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria.

Fiebre de hasta 39ºC, escalofríos, dolor de cabeza, dolores musculares, estornudos, tos intensa y persistente, congestión, lagrimeo y faringitis leve son algunos de sus síntomas. Estas señales pueden confundirse con el catarro, sin embargo, la gripe suele aparecer en época de frío y presenta fiebres más altas y un malestar más agudo.

Se transmite por contacto directo con una persona enferma o con material contaminado, que tocamos con las manos o a través de las gotitas de saliva que expulsamos al hablar, toser o estornudar. Aunque suele curarse por sí misma entre 5 y 7 días, la gripe puede ocasionar complicaciones, especialmente, en gente mayor o personas con problemas respiratorios, inmunológicos o de corazón.

Claves para tratar y prevenir la gripe

  1. Higiene de manos: el contacto de las manos con la boca, la nariz o los ojos constituye una de las formas más habituales de contagio. Lávate con frecuencia las manos, sobre todo después de haber tosido o estornudado, y después tras haber tocado pasamanos de escaleras, pomos de las puertas, agarraderos en metro…
  2. Usa pañuelos de desechables: procura no reutilizar los pañuelos que usas al limpiarte las secreciones nasales y opta por pañuelos de papel desechables. Al toser o estornudar cúbrete bien la boca y la nariz con el codo o con el pañuelo para retener las gotitas de saliva.
  3. Cuida tu alimentación: una dieta con abundante cantidad de productos vegetales y de temporada es imprescindible para mantener el sistema inmunitario en buen estado. Incluye también yogures, ya que contienen la bacteria lactobacillus capaz de bloquear la proliferación de virus en el organismo.
  4. Evita los espacios con mucha gente: en lugares con multitudes es donde hay más facilidad para el contagio, ya que la gripe se transmite a través de gotitas de saliva que quedan en el aire. Siempre que sea posible, anda a pie al trabajo y evita los grandes almacenes y las aglomeraciones.
  5. Ventila los espacios cerrados: airea las habitaciones y las salas de tu casa y del trabajo para que los microorganismos no se concentren. Aunque haya calefacción, basta un cuarto de ahora para que el aire se renueve.
  6. Abandona el hábito de fumar: el tabaco disminuye las defensas del organismo y, por tanto, facilita la aparición del virus. Los fumadores tienen el doble de posibilidades de enfermarse y, los fumadores pasivos, también tienen mayor riesgo de infección.
  7. Descansa las horas necesarias: durante las horas de sueño el sistema inmune se recupera para hacer frente a un nuevo día y prepararse frente a posibles invasiones. Si no duermes bien serás más vulnerable.
  8. Vacúnate: según el Ministerio de Sanidad de España, la vacunación es la medida más eficaz para prevenir la gripe y sus complicaciones. Pregunta a tu médico si perteneces a algún grupo de riesgo (mayores de 65 años, personas con dolencias cardiovasculares, pulmonares, metabólicas e inmunosupresión, embarazadas, etc.).
  9. Reduce el estrés: la tensión y el nerviosismo son factores que posibilitan la aparición de la gripe o retardan su curación, al mermar nuestro sistema inmune. Igualmente, una actitud positiva permitirá incrementar las defensas y favorecer una más pronta recuperación.
  10. Bebe abundantes líquidos: ingiere más de 3 litros de líquidos al día, en forma de agua, zumos, sopas o purés, preferiblemente si son ricos en vitamina C y antioxidantes, pues ayudan a licuar la mucosidad para expulsarla mejor y a aumentar las defensas.

El tratamiento de la gripe es sintomático, es decir, va encaminado a mejorar el estado del paciente aliviando los síntomas. Puedes tomar  analgésicos para reducir la fiebre y el dolor, y mucolíticos para reducir la mucosidad.