Es uno de los pocos movimientos que mejoran nuestro ánimo y ayudan a cuidar la salud.

La sonrisa es una expresión facial que nos brinda numerosos beneficios para nuestra salud física y emocional. Además, es gratis y ayuda a mantener una actitud positiva, mejorar la autoestima y conectar con los demás.

Sonreír puede ser una respuesta instintiva a algo que nos hacer sentir bien, pero también puede influir positivamente en el bienestar del organismo. Con motivo del Día Internacional de la Sonrisa (primer viernes de octubre), repasamos sus enormes beneficios y algunas explicaciones científicas.

Ventajas de sonreír

Aumenta la esperanza de vida: una investigación de la Wayne State University de Michigan concluyó que las personas que más sonríen viven más años y gozan de mayor calidad de vida, además de parecer más jóvenes.

Infunde confianza: de acuerdo con estudios recientes, la mayoría de personas estamos más dispuestas a comprometernos socialmente con aquellas que más sonríen.

Libera endorfinas: la sonrisa estimula las áreas cerebrales relacionadas con las conductas placenteras, a través de las endorfinas, que son sustancias analgésicas naturales. Como resultado, nos hace sentir más relajados, equilibrados y felices.

Nos acerca a los demás: la sonrisa nos hace ser más accesibles a los otros, creando una conexión más cercana y facilitando la comunicación.

Es gratis: se puede sonreír todo lo que se quiera y beneficiarse de sus propiedades, sin que sea un gasto para nuestra economía ni un regalo pensado solo para unos pocos.

Arma de seducción: tiene un poder de atracción hacia las personas que nos rodean. De hecho, de acuerdo a una encuesta reciente sobre la importancia de la sonrisa para los españoles, el 61% cree que es una poderosa arma de seducción en una cita.

Incrementa la credibilidad: es un recurso comunicativo eficaz, ya que aumenta nuestra imagen de credibilidad. Está comprobado que las personas que más sonríen suelen ser más dignas de confianza y poseen una imagen más creíble.

Influye en el estatus social: las sonrisas de las personas más influyentes del mundo (elegidas por la revista ‘Time’) comparten ciertos rasgos característicos. Así, los más risueños suelen ser vistos como más carismáticos.

Es contagiosa: la sonrisa es necesaria en la relación con los demás y, a veces, es contagiosa. Esto es así debido a las neuronas espejo, que imitamos para aprender. De esta manera, cuando sonreímos podemos hacer que otros también se beneficien.

"Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada". William Shakespeare.