Esta técnica, basada en el yoga, ayuda a estirar el cuerpo y a gozar de mayor bienestar

Bodybalance es un programa de entrenamiento inspirado en el yoga, el taichí y el pilates, que ayuda a mejorar la flexibilidad y la fuerza, y que contribuye a un mejor bienestar cuerpo-mente. Creada en 1998 por Philip Mills, esta técnica combina posturas de las tres disciplinas, así como de movimientos del ballet y de las artes marciales para crear coreografías grupales que buscan equilibrar el organismo de forma integral.

Sus clases, implantadas ya en más de 9.000 clubes deportivos de todo el mundo, duran unos 55 minutos y van dirigidas a un público amplio, independientemente de la edad y de la condición física. El instructor dirige a los alumnos para que trabajen sus habilidades cinéticas, a través de 10 pistas musicales que marcaran el ritmo y la intensidad.

Se inicia con ejercicios sencillos y fluidos de taichí, que sirven para liberar tensiones acumuladas en el cuerpo, centrar la mente y calentar el organismo. Después se realizan las asanas de yoga a baja intensidad, destinadas a mejorar la flexibilidad y la fuerza. A continuación se ejecutan los movimientos de precisión y control motor del pilates para fortalecer y tonificar los principales grupos musculares. Los últimos minutos de la sesión están dedicados a la relajación y a la meditación.

Motivos para practicarlo

  1. Aumenta la flexibilidad: la amplitud de movimientos, las secuencias de posturas y la precisión de los gestos hacen que nuestro cuerpo se caliente y consiga alargarse más. Esto nos permite mantenernos más ágiles y preparados para realizar las actividades del día a día.
  2. Previene lesiones: los estiramientos contribuyen a una mayor elasticidad en los músculos, lo que prevé lesiones deportivas y facilita nuestros movimientos. Se fortalecen todos los grupos musculares, pero especialmente, la espalda y la zona abdominal, evitando dolores cervicales y lumbares, derivados de malas posturas.
  3. Mayor conciencia del cuerpo: la respiración, la concentración y la precisión para ejecutar las posiciones correctamente propician una mayor conciencia corporal, lo que se traduce en un mayor respeto y cuidado por el mismo.
  4. Corrige la postura: los movimientos de gran extensión del taichí nos ayudan a potenciar la movilidad de la columna y a estimular los órganos internos, lo que se verá reflejado en una mejora de cómo nos sentimos y movemos en el día a día.
  5. Tonifica la musculatura: los ejercicios que propone del yoga y del pilates refuerzan y ponen a funcionar los músculos de la espalda, isquiotibiales y glúteos, permitiéndonos ganar en fuerza y resistencia. Además, piernas, vientre y caderas se estiran y tonifican con la mezcla de posturas estáticas y dinámicas.
  6. Ayuda a mantener un peso saludable: en una hora de clase se consumen hasta 390 calorías, gracias a ejercicios más cardiovasculares que nos ayudan a un buen funcionamiento del corazón y a controlar el peso.
  7. Aporta calma y bienestar: Los ejercicios que despejan la mente, las secuencias que elevan el nivel de conciencia, y la relajación final mediante la respiración controlada logran reducir los niveles de estrés y propician una sensación de paz y bienestar.

Todo lo que necesitas para practicar Bodybalance es ropa cómoda (no hay que llevar calzado), algo de abrigo para cubrirte durante la parte final de meditación y una esterilla o colchoneta.

Recuerda que para gozar de un estado óptimo de salud se aconseja realizar actividad física, alimentarse de forma equilibrada y seguir unos hábitos de vida saludables.