Agradecer es una actitud sana que nos ayuda a alcanzar mayor felicidad y bienestar

Aparte de una pauta de cortesía, cada vez que damos las gracias nuestro cerebro rejuvenece y percibimos regalos espontáneos que la vida nos ofrece de muchas maneras.

El término ‘gratitud’, que proviene del latín ‘gratitudo’, se define en la RAE como ‘el sentimiento que nos obliga a estimar el beneficio o favor que se nos ha hecho o ha querido hacer, y a corresponder a él de alguna manera’.

No obstante, y según la Psicología Positiva, el ser agradecido es la virtud de reconocimiento, valoración y respuesta justa, más que una obligación moral. Y es que esta habilidad está orientada hacia otra persona y se relaciona con la felicidad, el bienestar y el sentido de la vida.

Por qué es importante ser agradecido

1. Relaja: las personas agradecidas suelen ser más felices ya que el hábito de agradecer libera neurotransmisores como la dopamina, responsable del placer y la relajación.

2. Disminuye el estrés: la gratitud produce cambios en la biología del cerebro, se activan regiones que permiten una mayor comprensión de los demás y que suavizan el estrés.

3. Reduce la sensación de dolor: la gratitud aporta mayor plasticidad neuronal, lo que ayuda a mejorar la frecuencia cardíaca y a reducir el dolor (físico y emocional).

4. Mejora las decisiones: al sentirnos agradecidos por las cosas cotidianas nos volvemos más pacientes y con más capacidad de tomar decisiones sensatas.

5. Creatividad: las personas acostumbradas a agradecer los pequeños gestos habituales suelen ser más atentas y creativas.

6. Vida sana: quienes son más agradecidos tienen un mejor concepto de su cuerpo y siguen un estilo de vida más saludable, de forma natural y con menos esfuerzo.

Poner en práctica la gratitud puede transformar en positivo la forma de pensar sobre nuestra vida y hacer que valoremos más lo que nos rodea (familia, amor, pareja, salud, trabajo…).

Porque ser agradecidos es un ejercicio que nos ancla al presente, y nos hace apreciar las cosas tal y como son, aquí y ahora.

Pensar con gratitud ayuda a saborear las experiencias positivas de la vida, Sonja Lyubomirsky, psicóloga estadounidense.