Te explicamos los puntos clave para cuidar tu piel en verano

El sol puede ser un arma de doble filo. Nos brinda numerosos beneficios para el organismo, sin unos cuidados básicos, puede perjudicar nuestra salud. Ser conscientes del peligro que entraña es la clave para aprender a disfrutar de él de una manera sana.

Según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), en España se diagnostican unos 150.000 casos de cáncer de piel anualmente, una cifra que aumenta cada año. Por ello, merece la pena aprovechar esta jornada para concienciar de los riesgos de esta enfermedad  y recordar algunos consejos para disfrutar del sol de forma saludable y sin riegos.

Rutina para proteger la piel

  1. Utiliza crema fotoprotectora: el factor de protección solar (FPS) hace referencia al tiempo en que la piel puede tardar en irritarse. Es decir, con el factor 15 estás protegido unos 20 minutos; pasado este tiempo la piel puede enrojecerse. Ten en cuenta que, cuanto más blanca sea tu piel, más propenso eres a quemarte.
  2. Protégete con antelación: ponte la crema solar 15 minutos antes de salir de casa. La idea es que se aplique tranquilamente y se extienda por todo el cuerpo, sin olvidar cuello, cara, orejas, manos, hombros, empeines o párpados, y con suficiente tiempo para que se absorba y comience a actuar.
  3. 3. Ponte crema con frecuencia: repite la aplicación de protector solar cada dos horas, tras un baño o después de haber hecho ejercicio. Recuerda que los rayos atraviesan el agua y el reflejo también puede darte en la cara.
  4. Evita las horas de más sol: es importante controlar y/o evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y de mayor intensidad, es decir, entre las 12h y las 4h de la tarde.
  5. Cuida los labios: recuerda aplicarte un labial con factor de protección solar de, mínimo, 10. El sol puede secar los labios, sobre todo, si la humedad es baja y respiras por la boca. El agua que bebes hidrata tu organismo, pero los labios necesitan estar humedecidos con un bálsamo.
  6. Presta atención a los ojos: aunque te protejas la piel del rostro, es recomendable usar una gorra y unas buenas gafas de sol, para que los rayos no hagan daño a tus córneas y no te deslumbren.
  7. Utiliza ropa transpirable: intenta llevar colores claros que no absorban tanto calor. Si vas a hacer ejercicio, ponte ropa transpirable, de esta manera, el sudor no se quedará pegado a tu piel.
  8. Revisa tus lunares: examina tus manchas y pecas, observa si han cambiado de tamaño, forma o color, si ha habido cambios en la pigmentación de la piel o si han aparecido más lunares cerca. Consulta a tu dermatólogo todas las dudas.

Como ves, no se trata de esconderse del sol, sino de adquirir unos hábitos saludables que nos eviten daños permanentes.