Hasta los 2 años, la salud y el desarrollo de los niños dependen de su forma de alimentación.

UNICEF, la Organización Mundial de la Salud (ONU) y la Alianza Mundial pro Lactancia Materna (WABA) celebran estos días la Semana de la Lactancia en más de 170 países. Porque la alimentación de los más pequeños de la familia es una cuestión prioritaria. Especialmente durante el periodo de 1.000 días desde que comienza el embarazo y el niño cumple su segundo cumpleaños. En este corto espacio de tiempo, su salud y desarrollo dependen de ella.

La leche materna es, según los expertos, el mejor alimento. Les aporta todas las vitaminas, minerales, enzimas y anticuerpos que los niños necesitan para crecer. Promover una iniciación temprana en la leche materna es, para UNICEF, una estrategia clave para la supervivencia de miles de niños. El objetivo final: reducir la mortalidad de los niños menores de 5 años, cuarto ODM (Objetivo de Desarrollo del Milenio).

Nutrientes de la leche materna

Según la OMS, la leche materna se compone principalmente de los siguientes nutrientes:

  • Grasas: 3,5 g por 100 ml de leche. Se concentran especialmente al final de cada toma y son importantes para el desarrollo neurológico del niño por su contenido en ácidos grasos poli-insaturados de cadena larga.
  • Carbohidratos: principalmente lactosa (7 g por 100 ml), una gran fuente de energía. También hay otros como los oligosacáridos que ayudan a proteger contra infecciones.
  • Proteínas: con un equilibrio de aminoácidos y en menor concentración que la leche animal que la hacen mucho más adecuada para el lactante.
  • Vitaminas y minerales: incluye la cantidad adecuada de vitaminas, siempre que la madre no sea deficiente. La excepción es la vitamina D. Para compensarlo, hay que exponer al bebé a la luz del sol o proporcionarle suplementos vitamínicos.
  • Factores anti-infecciosos: como las inmunoglobulinas, los glóbulos blancos, las proteínas del suero y los oligosacáridos. Todos ayudan al bebé a protegerse de infecciones.
  • Factores bioactivos: por ejemplo, la lipasa. Ayuda a digerir la grasa en el intestino delgado. También el factor epidérmico del crecimiento, que estimula la maduración de las células de la mucosa del intestino para mejorar la absorción y digestión de los nutrientes.

Ventajas de la lactancia

La ONU recomienda que durante los 6 primeros meses de vida los lactantes se alimenten exclusivamente con leche materna. Periodo que puede extenderse hasta los 2 años e incluso más tiempo, si la madre así lo desea. De esta forma, los bebés lograrán un crecimiento, desarrollo y salud óptimos.

Sin embargo, la realidad dibuja otro panorama. En todo el mundo, únicamente el 38% de los lactantes entre 0 y 6 meses se alimentan solo con leche materna. Pese a los datos, la leche materna es un valor seguro:

  • Siempre está a la temperatura adecuada.
  • No necesita preparación.
  • Siempre está disponible, también en aquellos lugares con malas condiciones de salubridad y agua potable.

Las ventajas de la leche materna hablan por sí solas de sus beneficios:

  • Garantiza el acceso de los bebés a una cantidad suficiente y segura de alimentos asequibles y nutritivos.
  • Permite al lactante una mejor absorción de nutrientes y propiedades contra infecciones.
  • Promueve el desarrollo saludable del cerebro y un rendimiento educativo más elevado.
  • Disminuye el riesgo de obesidad y otras enfermedades crónicas.

Es útil también para las madres. Les ayuda a:

  • Prevenir la hemorragia después del parto.
  • Reducir el riesgo de padecer cáncer de mama y ovario.
  • Espaciar mejor los embarazos.