Te contamos la cronología de los cambios que se producen en tu organismo

Con motivo de la celebración del Día Mundial Sin Tabaco (31 de mayo), que tiene como objetivo poner de relieve los riesgos asociados con el tabaquismo para la salud, desde Oximesa nos gustaría recordarte los beneficios de dejar de fumar.

Fases por las que se pasa cuando se abandona el tabaco

Nada más abandonar este mal hábito el cuerpo empieza a experimentar cambios, que se traducirán en ventajas significativas a la larga para el bienestar de la persona.

En ocho horas: la oxigenación vuelve a ser normal y el monóxido de carbono se reduce a la mitad.

En un día: bastan solo 24 horas para que se reduzca considerablemente la mucosidad acumulada.

En dos días: se siente cómo mejora el aliento y cómo se recupera el sentido del gusto. Sin embargo, uno puede notar un poco de ansiedad.

En tres días: uno se siente más enérgico, ya que los bronquios pueden trabajar de forma óptima. Se habrá eliminado el 90% de la nicotina del cuerpo a través de la orina. Pero, quizás, la irritabilidad y las ganas de fumar sean elevadas.

En dos semanas: la circulación mejora notablemente, de manera que puede practicarse deporte on mayor rendimiento. En esta fase se tienen menos de dos episodios al día con ganas irrefrenables de fumar y se es capaz de controlarlo.

En dos meses: la resistencia a la insulina desaparece. Y es posible que se haya podido aumentar ligeramente de peso. Pero ya no se siente tanta ansiedad.

Entre el tercer y el noveno mes: la tos desaparece y los pitidos apenas son audibles. Los cilios (orgánulos similares a cabellos que extraen residuos de las vías respiratorias ) se habrán regenerado y ya no se sufren tantas infecciones de vías altas.

Un año sin fumar: el riesgo de sufrir un paro cardíaco se habrá reducido a la mitad.

En 10 años: en una década la posibilidad de sufrir cáncer de pulmón disminuye a la mitad que la de un fumador habitual.

En 15 años: los pulmones estarán completamente restablecidos y el riesgo de paro cardíaco será igual que el de un no-fumador.

Es posible que necesites pedir ayuda para lograrlo. Hazlo, no estás solo.