Aprende qué comer para mantener un cutis sano, joven y vital

La alimentación influye no solo en nuestra salud y en nuestro estado anímico, sino también en nuestra piel. Y es que el rostro es el reflejo de cómo está el interior del cuerpo.

Asimismo, consumir ciertos productos saludables proporcionará los nutrientes, vitaminas y minerales que mejorarán el aspecto de la dermis y aportarán otros beneficios para el bienestar.

Está comprobado que a través de una dieta adecuada es posible revertir o mejorar muchas afecciones de la piel. Según la Academia Española de Dermatología y Venereología, hay ciertos grupos de alimentos que deben estar más presentes en nuestro menús, y otros no tanto.

Qué comer para un cutis sano

  1. Vegetales: ingiere vegetales cada día, porque defiende la piel frente a los daños causados por los radicales libres. Cuanto más variados y coloreados mejor y, a ser posible, de cercanía y temporada, ya que su valor nutricional será más alto y estaremos respetando el medio ambiente.
  2. Frutas: consumir fruta a diario nos brinda de cantidad de vitamina C, que evita la degeneración del colágeno provocada por el sol o la contaminación. Elige las piezas lo más variadas y coloridas posible, de kilómetro cero y del tiempo.
  3. Frutos secos: contienen ácidos grasos esencial omega 3 y omega 6, que ayudan a controlar el sebo del cutis y en la regulación hormonal. Come, al menos, dos puñados al día de frutos secos crudos y semillas.
  4. Cereales integrales: sus vitaminas del grupo B aportan hidratación y vitalidad a la dermis. Intenta que los derivados de la harina y de los granos sean integrales, y atrévete a probar otros como la espelta, el mijo o el trigo sarraceno.
  5. Más pescado que carne: es preferible decantarse por el pescado azul de pequeño tamaño (atún, jurel, sardinas), puesto que se trata de una fuente rica en proteínas y grasas saludables, que mejoran la circulación de la sangre y regeneran los tejidos.
  6. Aceite de oliva virgen: es un gran tesoro de vitamina E, cuyos efectos antioxidantes, protegen la piel del envejecimiento prematuro y retrasan la aparición de arrugas. Empléalo para todo, en crudo o para cocinar.
  7. Moderar los lácteos: reduce la cantidad de lácteos, especialmente, en caso de dolencias cutánea grave (psoriasis o acné), ya que incrementan la producción de hormonas andrógenos y la seborrea de la piel.
  8. Huir de los azucarados: hay que evitar comer productos con azúcares añadidos y aceites refinados, como la bollería industrial, los néctares o las mermeladas, puesto que pueden aumentar la secrecióndelas glándulas sebáceas del cutis.
Ningún alimento por sí mismo te proporcionará un aspecto cutáneo perfecto. La clave está en seguir una alimentación equilibrada y variada.