Afectan a una de cada diez personas, su prevalencia aumenta con el envejecimiento y las mujeres son más propensas a padecerlas

Las varices son dilataciones de las venas causadas por una acumulación anormal de sangre. Pueden aparecer en cualquier lugar del cuerpo, pero son más frecuentes en las piernas.

Aproximadamente, afectan a una de cada diez personas, su prevalencia aumenta con el envejecimiento y las mujeres son más propensas a padecerlas. De hecho, la aparición de estas es hasta cinco veces más común en las mujeres que en los hombres.

CAUSAS Y SINTOMAS

¿Cuáles son las causas de su aparición? El embarazo es una de las principales causas de las varices debido a los cambios hormonales y a la presión adicional que el feto ejerce sobre la región inferior del abdomen, tal y como señalan desde el Texas Heart Institute. También pueden producirse por permanecer de pie o sentado durante largos periodos de tiempo y por tener sobrepeso u obesidad.

El síntoma más claro es el color azul o morado que presentan las venas, pero también pueden presentarse otras manifestaciones clínicas como: hormigueo o dolor en las piernas, hinchazón de tobillos durante la noche y, según la Sociedad Española de Medicina Interna, en fases más avanzadas de la enfermedad, pueden aparecer úlceras venosas, dermatitis ocre o sangrado en varices complicadas.

TRATAMIENTO

En primer lugar, ante cualquier síntoma de varices, hay que acudir al médico, ya que será él quien realice un diagnóstico e indique el tratamiento más adecuado.

En este sentido, una de las opciones puede ser el tratamiento farmacológico, destinado a aliviar los síntomas que producen las varices y evitar que la enfermedad progrese.

La Sociedad Española de Medicina Interna destaca también, las plantas medicinales con propiedades venotónicas. Se trata de una opción terapéutica que puede administrarse por vía oral o aplicarse en formato gel y crema con efecto frío.

Asimismo, las medias elásticas de compresión son una buena opción para eliminar o reducir el dolor e hinchazón causados por las varices.

Por otro lado, existe la posibilidad de recurrir a la escleroterapia, que consiste en inyectar un líquido esclerosante que provoca la hinchazón de las paredes de las venas.

También, la crioterapia, según la Asociación Española de Enfermería Vascular y Heridas, puede ser otro tratamiento para las varices. Con este método, se introduce una sonda hasta el lugar de la insuficiencia y posteriormente, extirpar las varices.

De igual forma, es necesario hacer cambios en el estilo de vida. Por ejemplo, es aconsejable mantener un peso saludable, ya que esto facilitará el flujo sanguíneo; hay que evitar permanecer de pie o sentado durante mucho tiempo; no usar prendas demasiado ajustadas; evitar fuentes de calor, y realizar ejercicio físico de manera habitual.