Una de las principales consecuencias negativas de las redes sociales es la adicción que se puede crear a ellas

En los últimos años, el uso de las redes sociales ha aumentado a un ritmo vertiginoso, especialmente entre los adolescentes. Y es que, estas nos permiten relacionarnos, expresarnos y estar informados las 24 horas del día sin necesidad de salir de casa.

Pero, ¿qué pasa cuando se hace un mal uso de las redes sociales? ¿Cómo influyen en la salud mental? Según un estudio recogido por el Consejo General de la Psicología de España, una de las principales consecuencias negativas de las redes sociales es la adicción que se puede crear a ellas. De hecho, se estima que esta adicción afecta a un 5% de los jóvenes.

Por ello, la Organización Mundial de la Salud recomienda controlar el tiempo que pasamos en redes sociales, manteniendo un equilibrio con otras actividades que no requieran el uso de dispositivos electrónicos.

Asimismo, se estima que, a lo largo de la vida, uno de cada seis jóvenes ha experimentado o experimentará un trastorno de ansiedad motivado, en parte, por el uso de las redes sociales. Y es que, las imágenes poco realistas que se publican en estas plataformas pueden provocar sentimientos de baja autoestima y búsqueda de perfeccionismo entre los adolescentes.

También, utilizar las redes sociales antes de dormir puede dificultar el sueño y provocar insomnio. Esto se debe a la luz azul que emiten los dispositivos electrónicos que utilizamos para navegar por estas plataformas, que puede interferir en la calidad del sueño.

Por otro lado, el estudio recogido por el Consejo General de la Psicología de España destaca que las redes sociales aumentan el ciberbullying o acoso cibernético. Es más, un 70% de jóvenes afirma haberlo experimentado en algún momento de su vida.

ASPECTOS POSITIVOS DE LAS REDES SOCIALES

A pesar de los aspectos negativos que las redes sociales pueden tener en la salud mental, hacer un buen uso de ellas pueden proporcionarnos muchos beneficios.

En este sentido, la Organización Panamericana de la Salud subraya que las redes sociales pueden estimular un mayor número de regiones cerebrales, aumentar la memoria de trabajo y producir una mayor capacidad de aprendizaje perceptual entre los jóvenes.

De igual forma, nos permiten estar informados las 24 horas del día y mantener el contacto con las personas de nuestro entorno.