La entrada de un nuevo año es un buen momento para reflexionar y pensar en nuevos propósitos y metas.

Comienza un nuevo año, un buen momento para echar la vista atrás, repasar nuestra trayectoria y concentrarnos en aquello que deseamos cambiar. El futuro se presenta prometedor y apetece diseñar una lista de deseos para el próximo año.

Tener objetivos vitales nos ayuda a elaborar planes de acción, a perseguir nuestros sueños y, por tanto, a aumentar la posibilidad de conseguirlos y sentirnos mejor con nosotros mismos. Los objetivos actúan, en la mayoría de los casos, de motor en nuestras vidas para proyectarnos hacia delante.

Este proceso implica varias fases. Comienza con una cuidadosa selección de aquello que deseamos conseguir y termina invirtiendo todas nuestras energías en lograr nuestro objetivo. Durante el camino, definir bien los pasos a seguir nos ayudará a lograr el éxito.

Propósitos para el nuevo año

Cada año suelen hacer acto de presencia casi los mismos propósitos, con pequeñas variaciones. En la mayoría de los casos podemos fijarnos metas para el desarrollo personal y profesional. Algunos de los propósitos más habituales son:

  • Perder peso y hacer más ejercicio: es un objetivo para nuestra salud muy común. Es conveniente empezar poco a poco, sin promesas irreales que finalmente no se cumplirán. Por ejemplo, ir al gimnasio es un objetivo habitual, pero a menudo poco realista. Puedes empezar por caminar más, dejar el coche y hacer trayectos cortos andando. En cuanto a la alimentación, basta con que intentes mantener un equilibrio saludable, en el que prioricen ciertos alimentos como frutas y verduras.
  • Ahorrar dinero: es un buen momento para administrar mejor tus gastos y poner en práctica algunas medidas que te permitan una mejor gestión económica del presupuesto doméstico.
  • Dejar de fumar: lleva un tiempo conseguirlo, así que no te sientas mal si al principio no lo consigues. Debes encontrar el mejor método para ti. Busca la ayuda de un profesional sanitario, que te orientará en el camino a seguir.
  • Pasar más tiempo con la familia y los amigos: encontrar tiempo de calidad para estar con los nuestros es, en ocasiones, complicado. La vida ajetreada nos lo impide. Pero no es imposible. Es una cuestión de prioridades y de querer crear un tiempo valioso para la familia y los amigos.
  • Viajar más: a menudo solemos crear una lista con destinos exóticos y lejanos. Pero se pueden visitar lugares distintos y bellos sin tener que ir demasiado lejos. Puedes preparar un presupuesto de viaje para poder hacerlo y aprovecharlo al máximo.

Pese a las ganas y la ilusión inicial, en ocasiones no se cumplen los objetivos. Según un estudio publicado en Journal of Clinical Psychology, solo el 46 % de las personas que se hacen propósitos lo consiguen. Esto significa que más de la mitad de las personas que se fijan metas fracasan.

Consejos para fijar propósitos realistas

Si quieres cumplir con tus sueños, estos pasos te ayudarán:

  • Concreta al máximo: en muchas ocasiones, cuando nos fijamos objetivos y propósitos estos suelen ser abstractos, ideas generales que cuesta cumplir. Por ejemplo, si queremos aprender inglés, además de tener la idea, debemos pensar en cuándo queremos empezar, dónde lo haremos y qué necesitamos. Es importante situar el objetivo en la agenda y concretar fechas. Si queremos perder peso, en lugar de decir “voy a perder peso este año”, es mejor “perderé 10 kilos antes de la primavera haciendo ejercicio tres días a la semana y comiendo mejor”.
  • Guarda la lista de propósitos a mano: si descuidamos los objetivos en un cajón, es posible que se nos olviden. Colocar la lista en un lugar visible, en el frigorífico por ejemplo, nos recordará lo que tenemos que hacer y nos ayudará a tenerlo presente.
  • Empieza poco a poco: tener muchos propósitos nos llevará, casi con toda seguridad, a no conseguir ninguno. Si, en cambio, nos fijamos dos o tres o incluso uno, podemos centrar nuestra energía en cada uno de ellos de forma gradual. También nos puede ayudar fijarnos un calendario con las fechas de cumplimiento. Como recuerda un proverbio chino, “el hombre que persigue a dos conejos, no atrapa a ninguno de los dos”.
“Nada sucede a menos que primero sea un sueño”, Carl August Sandburg.