Se trata de formulaciones industriales hechas a base de sustancias extraídas o derivadas de alimentos, además de aditivos

Con el confinamiento, muchos de nosotros hemos abusado de los alimentos ultraprocesados, aquellos elaborados con ingredientes industriales, que contienen poco o ningún alimento natural.

La Organización de las Naciones Unidas destaca que se trata de formulaciones industriales hechas a base de sustancias extraídas o derivadas de alimentos, además de aditivos.

Al estar elaborados con ingredientes específicos y diversos métodos y técnicas de fabricación y procesamiento, los productos ultraprocesados tienen un consumo duradero, un rico sabor y, además, están listos para consumir en cualquier momento.

Los refrescos azucarados, los postres lácteos azucarados, los embutidos, la bollería industrial, las galletas o los cereales son algunos de estos alimentos ultraprocesados.

Según la Organización Panamericana de la Salud, en la actualidad, la mayoría de los ultraprocesados son resultado de una tecnología sofisticada. Estas tecnologías industriales incluyen procesos de hidrogenación, hidrólisis, extrusión, moldeado y remodelado, que están diseñadas para hacer que los ingredientes parezcan alimentos, pero en realidad son muy diferentes a los productos que promueven, porque incluyen agentes y procesos muy diversos.

Asimismo, los ultraprocesados se caracterizan por ser alimentos con un elevado contenido en azúcares libres, grasas saturadas y sodio. En cambio, tienen un bajo contenido en fibra, proteínas, vitaminas y minerales.

Todas estas características nutricionales, además de las metabólicas, sociales, económicas y ambientales, hacen que los alimentos ultraprocesados pueden tener consecuencias negativas para la salud.

Y es que, tal y como explica la Organización Panamericana de la Salud, se trata de alimentos nutricionalmente desequilibrados que pueden provocar adicción y crear hábitos de consumo.

Suelen usar aditivos que reproducen aromas, sabores y colores, utilizando un mecanismo engañoso para intentar imitar a los alimentos naturales.

La adición de vitaminas sintéticas y otros compuestos de estos alimentos provoca que creen una falsa impresión de ser saludables.

También, la ingesta de alimentos ultraprocesados se asocia con la presencia de sobrepeso y obesidad.