Hay personas que, como dice el dicho popular, ‘’se ahogan en un vaso de agua’’; y hay otras que ven de los obstáculos una oportunidad para crecer

La forma que tenemos de afrontar las cosas dice mucho de nosotros. Hay personas que, como dice el dicho popular, ‘’se ahogan en un vaso de agua’’; y hay otras que ven de los obstáculos una oportunidad para crecer.

Estas últimas, por lo general, viven menos estresadas y son más proactivas en el manejo del estrés. De hecho, según el Instituto Europeo de Psicología Positiva, las personas optimistas, gracias a la confianza en sus capacidades y la creencia en ellas mismas, además de tener unos niveles de estrés menores que el resto de la población, tienen, en definitiva, una mejor salud física y emocional.

Pero, ¿cómo aprender a ser más optimista y dejar la negatividad a un lado? Lo primero que hay que hacer, explican desde Clínica Mayo, es identificar aquellas áreas de tu vida en las que piensas, casi siempre, de forma negativa. Una vez has hecho esto, intenta sacar algo positivo de todas ellas. Por ejemplo: ‘’No me gusta mi trabajo, pero gracias a él puedo tener una independencia económica’’.

También es importante concretar los problemas. Si lo ves todo de una forma pesimista, coge un boli y apunta en un papel todo aquello que te preocupa. Ya verás que, al plasmarlo en un folio, te darás cuenta de que la mitad de tus preocupaciones son cosas banales. Céntrate en aquello que de verdad es importante y deja a un lado lo demás.

Asimismo, igual que la actitud de cada uno es fundamental, también lo es rodearse de personas positivas. Apóyate en aquellas en las que puedes confiar al 100% y sabes que te darán consejos y opiniones útiles. Huye de aquellas que, al igual que tú, son negativas, ya que aumentarían, aún más, tus niveles de estrés.

Por otro lado, según el libro ‘’Cómo ser optimista ante la vida’’, para ser más optimista, es necesario dejar de pensar siempre en uno mismo. Y es que, en muchas ocasiones, cuando algo nos preocupa, no vemos más allá y no nos preocupamos por cómo estarán las personas de nuestro alrededor. Piensa que, aunque tú lo estés pasando mal, hay mucha gente que también está sufriendo. Preocúpate por ellos, por lo que necesitan, y deja a un lado tus problemas.

Por último, llevar un estilo de vida saludable también influye en el optimismo. Para ello, haz ejercicio físico de manera regular, pues mejora el estado de ánimo y reduce el estrés; y procura mantener una dieta saludable que, además de ser beneficiosa para tu salud física, también lo será para tu salud mental.