Se calcula que, en el año 2016, más de 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso u obesidad

En la actualidad, la obesidad infantil es uno de los principales problemas de salud en todo el mundo, ya que su prevalencia aumenta día tras día a un ritmo vertiginoso.

Según la Organización Mundial de la Salud, se calcula que, en el año 2016, más de 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso u obesidad.

Además de asociarse a una mayor probabilidad de discapacidad prematura en la edad adulta, la obesidad infantil aumenta el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, trastornos del aparato locomotor y ciertos tipos de cáncer.

CAUSAS DE LA OBESIDAD INFANTIL

Aunque se estima que la obesidad tiene un componente hereditario, la Fundación Española del Corazón destaca que, el exceso de peso se debe, en mayor medida, a una falta de actividad física y a una deficiente alimentación diaria.

Y es que, muchos niños se alimentan de forma desequilibrada y calórica, consumiendo mucha bollería industrial y poca fruta y verdura. Por ejemplo, en el desayuno, solo el 3% incluye lácteos, frutas y cereales.

Además de una alimentación inadecuada, el sedentarismo es otra de las causas de la obesidad, ya que los niños pasan mucho tiempo frente a la televisión u otros dispositivos electrónicos.

TRATAMIENTO DE LA OBESIDAD

Para la Asociación Española de Pediatría, antes de comenzar un tratamiento específico, es necesario valorar la capacidad del niño y de la familia para adaptarlo a las necesidades y problemas particulares de cada caso.

En cuanto a la alimentación, en los niños y adolescentes con obesidad moderada, se recomienda una restricción calórica del 30-40% de los requerimientos calóricos teóricos. En este sentido, se consumirá un 25-30% de grasa, 50-55% de hidratos de carbono y 15-20% de proteínas, repartiéndose en 5-6 comidas.

En niños con mayor obesidad, se aconsejan las dietas muy bajas en calorías, aunque controladas de forma adecuada.

Por otro lado, se debe realizar ejercicio físico moderado al menos durante 30 minutos al día.

PREVENCIÓN DE LA OBESIDAD

La Asociación Española Contra el Cáncer explica que es necesario evitar que los niños coman bollería o chucherías a media mañana o durante la merienda, ya que, además de tener mucho azúcar y grasas saturadas, contienen aditivos, aromas y colorantes, por lo que no completan ni sustituyen una comida.

Asimismo, deben evitar las comidas precocidas, que contienen mucha grasa y colesterol, facilitando el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y de obesidad; y deben aumentar el consumo de frutas y verduras (cinco al día).

Por otra parte, deben realizar cinco comidas al día, ya que, además de evitar el picoteo a deshoras, facilitarán las digestiones y no pasarán tantas horas sin comer.