El objetivo del mindfulness es lograr un profundo estado de conciencia durante la sesión a través de varias técnicas que buscan que nuestra conciencia se relaje

El mindfulness es un método basado en la atención plena y la conciencia en el presente para gozar de mayor bienestar y plenitud.

Aunque se trata de una técnica muy antigua, tomó fuerza a partir de 1979, cuando el doctor Jon Kabat-Zinn comenzó a utilizarla de modo terapéutico en la clínica de la reducción del estrés del Hospital de la Universidad de Massachusetts. En esa clínica, los pacientes practicaban mindfulness para tratar problemas físicos y psicológicos, dolor crónico, y otros síntomas asociados al estrés.

El objetivo del mindfulness es lograr un profundo estado de conciencia durante la sesión a través de varias técnicas que buscan que nuestra conciencia se relaje y no elabore juicios de nuestras sensaciones, sentimientos o pensamientos, según el Instituto Europeo de Psicología Positiva.

Este método, señala la Sociedad Mindfulness y Salud, permite reconocer lo que está sucediendo mientras está sucediendo, aceptando el fluir de la experiencia. Esto significa que, aunque pasemos por una situación mala o experimentemos algo desagradable, podemos evitar el sufrimiento que conlleva tener que lograr que lo desagradable desaparezca.

PASOS PARA PRACTICAR MINDFULNESS

Para iniciarse en esta práctica y empezar a desarrollar conciencia plena, es aconsejable seguir algunos pasos.

  • Busca tu momento. Da igual si es por la mañana, por la tarde o antes de acostarte; lo importante es que elijas un momento del día en el que sepas que nadie va a interrumpirte.
  • Escoge un sitio relajado. Intenta que sea un ambiente sin ruidos y con una temperatura adecuada para que te sientas a gusto durante la práctica.
  • Ponte ropa cómoda. El Instituto Europeo de Psicología Positiva recomienda, además, tener una postura cómoda, sentado en el suelo con la espalda recta para no obstaculizar la respiración o tumbado sobre una esterilla.
  • Fluye con la respiración. Debes concentrarte en cómo el aire entra por tus fosas nasales hacia tus pulmones, nutre de oxígeno tu cuerpo y sale de nuevo por la nariz.
  • Deja que aparezcan los pensamientos. Para el Instituto Europeo de Psicología Positiva, es fundamental mantener una actitud neutral ante los pensamientos y no juzgarlos como buenos o malos, solo percibirlos y observarlos.