Dependiendo de la edad, se recomienda un tipo de ejercicio, pero el objetivo es siempre el mismo: favorecer el desarrollo físico, mental, psicológico y social de los niños

El deporte es uno de los aspectos fundamentales para llevar un estilo de vida saludable, sobre todo en la infancia, etapa en la que se aconseja una práctica habitual del ejercicio físico para disminuir el sedentarismo.

Dependiendo de la edad, se recomienda un tipo de ejercicio, pero el objetivo es siempre el mismo: favorecer el desarrollo físico, mental, psicológico y social de los niños.

Así, en lactantes, la Asociación Española de Pediatría recomienda los juegos en el suelo o en el agua donde los más pequeños tengan que realizar movimientos que impliquen los brazos y piernas, gatear, arrastrarse o andar.

En el caso de los preescolares, es decir, hasta los 5 años de edad, aconsejan correr, ir en bicicleta, andar, saltar y columpiarse.

Por su parte, en la edad escolar y adolescencia, la actividad física moderada-intensa debe realizarse, al menos, una hora al día todos los días de la semana, compaginando con ejercicios para el fortalecimiento muscular y óseo tres veces a la semana.

BENEFICIOS DE LA PRÁCTICA DEPORTIVA

Realizar ejercicio físico de forma adecuada y con asiduidad proporciona beneficios a nivel físico y mental. Entre ellos, la Fundación Española del Corazón destaca que previene la obesidad, eleva el nivel de colesterol bueno y disminuye los triglicéridos, desarrollando un sistema cardiovascular sano, reduce la ansiedad y la depresión, aumenta la autoestima y estimula el rendimiento académico.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud y Unicef subrayan que la práctica deportiva promueve la amistad y el juego limpio, contribuye a preparar a los jóvenes para hacer frente a los retos futuros, favorece el control del sistema neuromuscular y desarrolla un aparato locomotor sano.

CONSEJOS PARA HACER DEPORTE

Antes de empezar a practicar cualquier deporte, es importante acudir al médico para que este realice un chequeo médico al niño y comprobar que todo está bien.

Una vez hecho esto, el ejercicio debe empezar de forma moderada y no brusca, intensificando la intensidad a medida que pase el tiempo.

También, la Fundación Española del Corazón recomienda mantener una buena hidratación antes, durante y después del ejercicio físico. Asimismo, desaconseja las carreras de larga distancia antes de la madurez y subraya que los niños con obesidad o sobrepeso deben realizar un plan de entrenamiento específico antes de integrarlos en deportes competitivos.