Suelen aparecer debajo de la lengua, en el paladar, las encías, los labios y en el interior de los carrillos

Las aftas bucales, conocidas como llagas o úlceras, son lesiones benignas de color blanco o amarillo que, aunque no son graves, sí pueden llegar a ser muy molestas. Por lo general, suelen aparecer debajo de la lengua, en el paladar, las encías, los labios y en el interior de los carrillos.

Pueden presentarse a cualquier edad, pero son más frecuentes entre los 10 y 40 años, y las mujeres son más propensas a padecerlas. En la mayoría de los casos se desconoce la causa de su aparición, pero según la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, una limpieza dental intensa, el estrés y morderse la lengua o el carillo pueden favorecer su aparición.

También, la falta de hierro y vitaminas, la menstruación, el embarazo, las infecciones y las alergias a ciertos alimentos tienen mucho que ver.

Normalmente, las aftas no necesitan tratamiento y suelen desaparecer por sí solas al cabo de 1-2 semanas, aunque es importante destacar que aquellas de mayor tamaño pueden tardar más tiempo en curar, alrededor de 3-4 semanas.

¿CÓMO COMBATIRLAS?

Aunque no necesiten un tratamiento específico, sí pueden seguirse una serie de medidas para prevenirlas o combatirlas. Por ello, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid recomienda tener una buena higiene bucal, utilizando enjuagues con suero fisiológico o sustancias alcalinas que refresquen la boca. Asimismo, es necesario cepillarse los dientes después de las comidas y utilizar hilo dental, para eliminar posibles restos de comida.

También es importante evitar los alimentos calientes o muy condimentados, que pueden irritar la boca. Por otro lado, se recomienda optar por alimentos saludables que ayuden a evitar las deficiencias nutricionales y, por tanto, la aparición de aftas.

Si las aftas están relacionadas con el estrés, en Clínica Mayo recomiendan practicar técnicas que favorezcan la reducción del estrés, como la meditación y visualización guiada.

Por último, en caso de utilizar ortodoncia y con el fin de evitar las llagas producidas por esta, se recomienda utilizar una especie de cera para ortodoncia, que tiene como objetivo cubrir los bordes afilados y evitar desgarros a nivel de las mucosas.