Las frutas de verano, además de ser más frescas y ricas en agua, proporcionan los nutrientes necesarios para el organismo

Después de haber estado confinados tanto tiempo y, en ocasiones, no haber llevado una alimentación especialmente sana, es importante volver a retomar los hábitos saludables con alimentos que nos proporcionen las vitaminas y minerales necesarios.

Para ello, podemos recurrir a la fruta, especialmente la de verano, ya que además de ser más fresca y rica en agua que la de otra temporada, tiene los nutrientes necesarios para el organismo.

Es el caso de la sandía, una fruta muy refrescante, perfecta para combatir el calor, y rica en agua y sales. De hecho, según la Federación Española de Nutrición, se trata de la fruta que mayor cantidad de agua contiene (95% de su peso), por lo que tiene un bajo contenido energético, aunque contiene cantidades apreciables de diversas vitaminas y minerales.

El melón es la otra fruta estrella del verano. Además de tener un gran porcentaje de agua, como la sandía, es bajo en calorías y aporta minerales y vitaminas. También es rico es magnesio, sodio y potasio. Todas estas propiedades hacen que el melón sea ideal para mejorar el sistema nervioso y muscular, y ayudar a eliminar líquidos.

Asimismo, las ciruelas, además de favorecer el tránsito intestinal gracias a su contenido en fibra, son ricas en vitaminas y poseen muchos minerales, entre los que destaca el potasio, el calcio, el hierro y el magnesio.

Por otro lado, no podemos hablar de la fruta de verano sin hacer mención a las cerezas. Y es que, estas no solo destacan por su increíble sabor, sino por sus propiedades antioxidantes, que hacen que se mejore la circulación y se favorezca la salud de la vista.

También son importantes las nectarinas, una variedad del melocotón que ayuda a regular el ritmo intestinal gracias a su contenido en azúcares y fibra. De igual manera, es una fruta rica en carotenos, que nos ayuda a reducir la incidencia de determinadas enfermedades y a combatir el envejecimiento.

Por último, los albaricoques son ricos en vitaminas y minerales y destacan por su contenido en betacaroteno y taninos.  Ayudan a combatir la hipertensión y tienen un gran poder laxante.