Un 36% de españoles reconoce consumir menos líquido del recomendado, siendo esta cifra más alta en los hombres (43%)

Muchas veces se habla de la importancia de llevar una alimentación saludable para gozar de buena salud… Pero, ¿tenemos en cuenta la hidratación? A veces no.

De hecho, gran parte de la población española no consume la cantidad diaria recomendada de agua, a pesar de ser un factor clave en el buen funcionamiento del organismo. En concreto, un 36% de españoles reconoce consumir menos líquido del recomendado, siendo esta cifra más alta en los hombres (43%).

En este sentido, los nutricionistas recomiendan beber entre 1,5-2,5 litros diarios de agua, pero esta cantidad puede variar en función de la edad o la actividad física. Por ejemplo, una persona que realiza ejercicio físico, deberá incrementar la ingesta de líquido antes, durante y después de la práctica deportiva.

Y es que, según la Sociedad Española de Cardiología, en condiciones normales, una persona puede perder por la respiración y la piel más de medio litro de agua, pero con el ejercicio físico se eleva hasta litro y medio, pudiendo provocan deshidratación, por lo que es importante compensar la pérdida de líquidos.

Así, la Real Federación Española de Ciclismo aconseja beber medio litro en los 30-60 minutos previos al ejercicio; un litro por cada hora de ejercicio durante la práctica; y medio litro por cada kilo de peso perdido al finalizar.

BENEFICIOS DE UNA CORRECTA HIDRATACIÓN

Beber suficientes líquidos favorece la eliminación de toxinas y productos de desecho, favoreciendo el equilibrio corporal. También regula la temperatura, y facilita el transporte de nutrientes.

Asimismo, mejora la digestión, regula la acidez estomacal y previene el estreñimiento. No hay que olvidar tampoco que aumenta la energía del cuerpo.

Por otro lado, a nivel mental, favorece el aprendizaje, la capacidad de atención y la memoria. Y no solo eso, sino que también ayuda a tener un buen estado de ánimo y una actitud positiva.

¿CÓMO TENER UNA BUENA HIDRATACIÓN?

La Organización de Consumidores y Usuarios recomienda no esperar a tener sed para beber, aumentar el consumo de frutas y verduras, ya que contiene bastante líquido, beber agua principalmente, beber más líquido en épocas de calor y cuando se realiza ejercicio físico, así como mantener las bebidas a una temperatura moderada.