El jet lag suele aparecer entre el primer y segundo día después del viaje y puede prolongarse hasta los 14 días

El jet lag, o trastorno del desfase horario, es un problema temporal del sueño que aparece tras viajar a zonas con diferentes husos horarios.

Y es que, todos tenemos un reloj biológico que controla el sueño y nos indica cuándo debemos dormir y cuándo no. El jet lag se produce, precisamente, porque este reloj todavía se está sincronizando con el huso horario original, en vez del uso horario del nuevo destino.

Entre los síntomas más frecuente del jet lag destaca el insomnio, dolor de cabeza, dificultad para concentrarse, problemas estomacales, fatiga excesiva durante el día y cambios de humor.

El jet lag suele aparecer entre el primer y segundo día después del viaje y puede prolongarse hasta los 14 días.

CÓMO PREVENIR EL JET LAG

Aunque es complicado evitar los efectos del jet lag, existen algunas recomendaciones que pueden servir para aliviar o prevenir los síntomas.

  • Unos días antes de llegar a tu destino, ajusta tu reloj biológico a la nueva zona horaria. Es decir, intenta acostarte y levantarte siguiendo el horario del sitio al que viajas.
  • Seguir una alimentación equilibrada y tener una hidratación adecuada es otra de las claves para evitar el jet lag. Para ello, opta por alimentos ligeros, frutas y verduras, y deja a un lado las grasas de origen animal para evitar las molestias estomacales tan frecuentes en los viajes.
  • Evita las bebidas estimulantes como el café, los refrescos o el alcohol, ya que estas activan la actividad del cerebro y dificultan el sueño.
  • Al llegar a tu destino y, sobre todo si es de día, intenta exponerte a los rayos solares, ya que ayudan a regular el ritmo circadiano del cuerpo.
  • Si al llegar te sientes cansado y necesitas dormir, intenta no hacerlo hasta por la noche para acostumbrarte al horario del nuevo destino.
  • La habitación donde vas a dormir debe tener una temperatura agradable (cerca de 20 grados), y debe ser silenciosa y oscura.
  • Durante el vuelo y, en la medida de lo posible, levántate de vez en cuando para estirar los músculos.
  • Los complementos con melatonina pueden ayudarte a regular el ritmo de sueño-vigilia, pero siempre bajo supervisión médica.