La granola casera es perfecta para un desayuno o merienda saludable siempre que cuides la selección de ingredientes.

La granola es una combinación horneada y crujiente de frutos secos o deshidratados, avena y otros cereales, semillas, granos y, en ocasiones, frutas secas. Se toma principalmente en los desayunos, en las meriendas o en los almuerzos a mitad de mañana combinada con leche u otras bebidas vegetales, yogur, queso o trozos de fruta fresca.

Su origen se remonta a 1836. Un médico de Nueva York, James Caleb Jackson, creó una alternativa saludable para los desayunos de sus pacientes. El resultado fue lo que llamó “granula”, unos trocitos de salvado algo espesos y sin endulzar que se empapaban en leche.

La receta de la granola actual puede tener un elevado contenido en fibra, proteínas y grasas saludables. Sin embargo, es habitual añadirle azúcar, miel o sirope, lo que empeora su perfil nutricional. En el mercado, también pueden encontrarse una amplia gama de cereales y barras de granola. Aunque se comercializan como una opción de compra saludable, en su mayoría están repletas de azúcares añadidos, grasas y sal.

Granola casera: trucos

Aun así, no tienes por qué renunciar a una granola saludable y de calidad. Te contamos algunos trucos para preparar este delicioso alimento, que puede alegrar nuestras mañanas y tardes. A la hora de seleccionar tus ingredientes, ten en cuenta lo siguiente:

  • No utilices azúcar, miel o edulcorantes. Para darle el toque dulce, puedes añadirle fruta fresca o hacer puré de dátiles con canela. Si lo que te preocupa es la textura crujiente de la granola, calentar azúcar no es la única forma de conseguirla. Utiliza claras de huevo batidas.
  • Mejor usa aceite de oliva virgen extra en su elaboración.

La receta de la granola es muy sencilla:

  1. Precalienta el horno a 110 ºC.
  2. Mezcla todos los ingredientes secos, los que tú elijas. Por ejemplo, avena seca, nueces, anacardos, almendras, semillas de girasol y de ajonjolí. Añádeles una pizca de sal y canela.
  3. Bate 3 claras de huevo en un recipiente (5 minutos) y viértela sobre la mezcla de ingredientes secos. Revuelve suavemente.
  4. Coloca la mezcla en papel antiadherente y hornea el conjunto a baja temperatura durante 1 hora. Controla cada cierto tiempo y revuelve para que no se queme.
  5. Cuando esté listo, sácalo del horno y deja que se enfríe.

Puedes elaborar una cantidad importante de granola y almacenarlo en un tarro hermético de cristal. Se conservará de forma apropiada durante 1 o 2 semanas y estará lista para consumir en el momento que desees.

La granola es un alimento sabroso con el que se puede innovar. Admite muy bien distintos tipos de ingredientes. Estos pueden ser algunos:

  • Arándanos secos.
  • Copos de coco.
  • Almendras en rodajas.
  • Semillas de chía.
  • Semillas de lino.
  • Cerezas secas.
  • Chips de chocolate (añádelas después de que se haya enfriado).
  • Semillas de calabaza.

Las combinaciones son múltiples.

Recuerda que la granola será un alimento saludable si eliges adecuadamente los ingredientes que la componen. Existen muchas alternativas al azúcar. Además, la granola debe formar parte de una alimentación equilibrada. Cuida la ración de granola que consumes cada día para no desplazar otros alimentos saludables de tu dieta. Y, ante todo, ¡disfruta una forma de cocinar sana!