El ejercicio físico durante el embarazo se vuelve primordial, ya que ayuda a evitar el  aumento de peso en exceso

Llevar unos hábitos saludables durante el embarazo es fundamental para garantizar el buen desarrollo del bebé.

En este sentido, una de las claves principales es la de tener una alimentación saludable. Según la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, si sigues unas pautas correctas y saludables de alimentación, las posibilidades de presentar algún inconveniente durante el embarazo serán mínimas.

Así, en el primer trimestre, dicha sociedad científica manifiesta que no es necesario consumir calorías adicionales, pero lo que sí se debe hacer es vigilar el orden de tomas y nutrientes para prevenir complicaciones y, a su vez, asegurar reservas.

En el segundo trimestre se recomienda incrementar las calorías entre 300 y 500. Estas deberán proceder de hidratos de carbono de absorción lenta.

Finalmente, en el tercer trimestre se debe mantener ese incremento de calorías, pero con alimentos con alto contenido en proteínas.

Por otro lado, el ejercicio físico durante el embarazo se vuelve primordial, ya que ayuda a evitar un aumento de peso en exceso. También mejora la condición cardiovascular y muscular, favoreciendo la postura corporal.

Los deportes más recomendados son aquellos que no impliquen un esfuerzo excesivo o movimientos demasiados brucos: yoga, caminar, natación, danza o bicicleta.

Asimismo, para llevar un embarazo saludable, se deben eliminar aquellos hábitos tóxicos que pueden producir alteraciones en el feto. Por ello, en la etapa de gestación se aconseja dejar de fumar y evitar el consumo de alcohol u otro tipo de drogas.

De la misma manera, aunque llevar una buena higiene bucodental es siempre imprescindible, durante el embarazo debe extremarse porque es más frecuente que aparezcan caries, gingivitis u otras enfermedades de las encías.

No hay que olvidarse tampoco de evitar o eliminar por completo el estrés, puesto que este puede llegar a repercutir de forma negativa en la gestación, provocando un retraso del crecimiento del bebé o contracciones prematuras en la madre.

En cuanto a los medicamentos, se aconseja evitarlos a toda costa. En caso de que no pudiera ser así, se deben tomar sólo bajo prescripción médica y nunca por cuenta propia.

Por último, aunque descansar de forma adecuada durante el embarazo puede ser tarea imposible, es indispensable y necesario, tanto para la madre como para el bebé.