Es aconsejable llevar una dieta equilibrada, tener una buena hidratación y mantener un hábito de sueño

Para llevar una vida saludable y gozar de buena salud es necesario incorporar una serie de hábitos que nos ayuden a conseguir tal fin.

Uno de ellos es realizar ejercicio físico de forma regular (de 3 a 5 veces a la semana), ya que esto nos permite: fortalecer huesos y músculos, eliminar calorías, disminuir el estrés, controlar el colesterol, los niveles de glucosa en sangre y la tensión arterial, mejorar el estado anímico y la memoria, aumentar la resistencia física, y dormir mejor, entre otros.

También es aconsejable llevar una dieta equilibrada. Para ello debemos incluir alimentos imprescindibles para el organismo que proporcionen los nutrientes necesarios para su buen funcionamiento (frutas, verduras, lácteos, carnes, pescados, legumbres, cereales, huevos…). Eso sí, hay que tener en cuenta las cantidades recomendadas de cada uno.

De la misma manera, tener una buena hidratación es esencial, por lo que se aconseja beber dos litros de agua al día para ayudar a regular la presión sanguínea y la temperatura corporal.

Asimismo, el descanso y mantener un hábito de sueño es fundamental. Según la Fundación Española del Corazón, dormir incrementa la creatividad, ayuda a perder peso, te hace estar más sano, mejora la memoria, protege el corazón, y reduce la depresión. Para conseguir un descanso óptimo, los niños deben dormir entre 9-12 horas; los jóvenes y adultos, entre 7-9 horas; y las personas mayores, 6 horas o más.

Tener una higiene adecuada también es imprescindible. Tal y como señalan desde Sanitas, evita muchos problemas de salud: desde infecciones a problemas dentales o dermatológicos. De todos modos, hay que tener en cuenta que el concepto de higiene no solo se refiere al aseo y limpieza del cuerpo, sino que afecta también al ámbito doméstico.

Igualmente, se aconseja eliminar aquellos hábitos tóxicos, como el tabaco o el alcohol, que no aportan nada bueno a la salud y que, además, pueden provocar distintas enfermedades.

Por otro lado, otro hábito importante es disfrutar del tiempo libre, dado que permite desconectar de las obligaciones y rutinas del trabajo.

Las relaciones que establecemos con los demás son, de igual forma, un punto primordial para tener buena salud y, por tanto, un envejecimiento saludable. Y es que, el aislamiento social puede conllevar a un deterioro de las capacidades físicas y mentales e, incluso, a la demencia e incapacidad física.

A todos estos hábitos hay que sumarle el cuidado de la vista, sobre todo con el uso frecuente de dispositivos electrónicos (ordenador, móvil, tablet). Estos pueden provocar ojos secos o fatiga visual.