Incluyen, al menos, un 50% de agua, y son ricos en proteínas, fibra, vitaminas, minerales y grasas

Las propiedades de los frutos secos convierten a estos alimentos en una importante fuente nutricional.

Y es que, según la Fundación Española del Corazón, incluyen, al menos, un 50% de agua, y son ricos en proteínas, fibra, vitaminas, minerales y grasas, especialmente en ácidos grasos mono y poliinsaturados. También tienen un bajo contenido en hidratos de carbono.

BENEFICIOS DE LOS FRUTOS SECOS

Al contener un 85% de ácidos grasos insaturados, como los Omega 3 y 9, los frutos secos ayudan a reducir el colesterol malo y a evitar ritmos cardiacos irregulares.

Asimismo, son una fuente importante de L-arginina, una sustancia que puede ayudar a mejorar el estado de las paredes arteriales haciéndolas más flexibles y menos propensas a los coágulos que pueden bloquear el flujo sanguíneo, explican desde la Clínica Mayo.

También, gracias a su alta proporción de fibra, los frutos secos ayudan a regular el tránsito intestinal y a prevenir el estreñimiento, por lo que la Organización de Consumidores y Usuarios recomienda consumirlos de forma habitual (unos 30 gramos al día).

De la misma manera, al ser ricos en antioxidantes, ayudan a combatir ciertos tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares y el envejecimiento prematuro de las células.

Por otra parte, según diferentes investigaciones realizadas para estudiar la relación entre la ingesta de frutos secos y el peso corporal, estos alimentos no parecen favorecer el aumento de peso y, si lo hace, es en menor medida de lo esperado.

La Organización de Consumidores y Usuarios recomienda consumirlos crudos porque, además de aportar menos calorías, si se cocinan se eliminan parte de las vitaminas. Además, si se consumen combinados con cereales, el aporte de proteínas es parecido al de la carne, los huevos o el pescado.

Hay muchas formas de incorporar los frutos secos a nuestros menús: en ensaladas, con arroz, en guisos o como acompañamiento de pescados o carnes. También son una excelente opción para merendar o como un tentempié saludable tras hacer deporte.