El pan, además de ser rico en hidratos de carbono, es fuente de proteínas, grasas (en cantidades muy bajas), vitaminas y minerales

El pan ha sido, es y seguirá siendo uno de los alimentos imprescindibles de la dieta diaria. Tanto es así que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que se consuman 200-250 g de pan al día.

A pesar de ello, según la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, en los últimos años, el consumo de pan ha descendido de forma exponencial. De hecho, España es uno de los países europeos donde menos se consume.

El falso mito de que engorda es uno de los culpables de este descenso. Sin embargo, tal y como se muestra en el estudio ‘’Influencia del consumo de pan en el estado ponderal: revisión sistemática’’, no existe ningún fundamento científico que afirme tal cosa. Es más, en muchas dietas de adelgazamiento se recomienda no privarse de una ingesta diaria de 100 g de pan.

BENEFICIOS DEL PAN A CUALQUIER EDAD

El pan, además de ser rico en hidratos de carbono, es fuente de proteínas,grasas (en cantidades muy bajas), vitaminas y minerales, lo que lo convierte en uno de los alimentos más completos y saludables de nuestra alimentación.

También contiene fibra, un nutriente con muchos beneficios para la salud:aumenta la sensación de saciedad, combatiendo el sobrepeso y la obesidad; mejora el control de enfermedades crónicas; disminuye el riesgo cardiovascular; y modula la microbiota intestinal, como señalan desde la Sociedad Española de Obesidad.

En la infancia, el consumo de pan permite satisfacer las necesidades de energía y nutrientes y, además, disminuye el riesgo de padecer sobrepeso u obesidad.

En mujeres embarazadas, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria manifiesta que un consumo de 250 g de pan integral al día satisface las necesidades de fibra, minerales y vitaminas.

Para las personas de avanzada edad, el pan es un alimento perfecto porque esfácil de masticar y, además equilibra la dieta, sobre todo en vitaminas y minerales.

TIPOS DE PAN

  1. Pan de centeno. Tiene una miga más oscura que el resto y un sabor amargo. Es rico en minerales, contiene grandes cantidades de fibra y se conserva mejor.
  2. Pan de trigo. Es el más utilizado y se puede tomar blanco o integral. Ambos son bajos en grasas, ricos en hidratos de carbono complejos y aportan proteínas, vitaminas y minerales.
  3. Pan de maíz. La harina de maíz con la que se elabora no tiene gluten, por lo que es apto para celiacos. Además de destacar por su alto contenido en fibra, el pan de maíz también es rico en vitaminas y minerales.
  4. Pan de espelta. Entre sus propiedades destaca su aporte en vitamina B, su contenido en fibra y su menor valor calórico.
  5. Pan de semillas. Este pan se elabora con diferentes semillas: pipas de girasol, ricas en ácidos grasos mono y poliinsaturados; semillas de sésamo, ricas en vitaminas, minerales y proteínas; o pipas de calabaza, ricas en fibra y Omega 3 y Omega 6.