Las causas por las que aparecen son muy variadas: tensión, esfuerzo físico, sobrecarga o lesión muscular por un ejercicio o trabajo físicamente exigente

El dolor muscular, también llamado mialgia, es un dolor o molestia que puede darse en uno o varios músculos del cuerpo.

Las causas por las que aparece son muy variadas: tensión, esfuerzo físico, sobrecarga o lesión muscular por un ejercicio o trabajo físicamente exigente. También, el dolor muscular puede estar relacionado con algunas enfermedades como la gripe, la fibromialgia, el Covid-19 o el lupus.

Para reducir el riesgo de dolor muscular, la Sociedad Española de Medicina Interna recomienda, entre otras cosas, estirarse antes y después de hacer ejercicio, y dejar que los músculos se enfríen después de la práctica deportiva. Asimismo, aconseja beber mucho líquido, antes, durante y después de realizar deporte. En caso de permanecer en la misma posición durante todo el día, es necesario estirarse cada hora.

CÓMO COMBATIR EL DOLOR MUSCULAR

Para calmar el dolor muscular, lo primero que hay que hacer es cuidar la parte afectada mediante la aplicación de hielo durante las 24-72 horas posteriores a la lesión ya que esto, además de reducir el dolor, reducirá la inflamación.

Asimismo, para la Sociedad Española de Medicina Interna, el ejercicio regular juega un papel fundamental porque puede ser un excelente aliado para ayudar a restaurar el tono muscular apropiado.

La alimentación también es clave y para ello que hay que seguir una dieta donde abunde la fibra y proteína de calidad para nutrir el músculo dañado. Por ejemplo, las carnes magras, el pescado azul, las legumbres y los huevos son excelentes opciones. Igualmente, no te olvides de beber la cantidad suficiente de agua.

También, para tratar el dolor muscular y reducir los síntomas causados por este, masajear la zona puede ayudar a conseguirlo, al igual que realizar ejercicios de estiramiento suaves.

Por último, desde la Sociedad Española de Medicina Interna alertan de la importancia de contactar con un profesional cuando el dolor persiste durante más de tres días, es intenso y se acompaña de algún signo de infección como puede ser la hinchazón o enrojecimiento en la zona del músculo dañado.