Las personas que practican deporte tienen menor riesgo de padecer cardiopatías coronarias, accidentes cardiovasculares, diabetes e hipertensión

La falta de ejercicio físico aumenta el riesgo de sufrir enfermedades no transmisibles como accidentes cerebrovasculares, diabetes y cáncer. De hecho, según la Organización Mundial de la Salud, el sedentarismo es el responsable de, aproximadamente, el 21-25% de los cánceres de mama y de colon, el 27% de los casos de diabetes y 30% de las cardiopatías isquémicas.

Además de estos datos, se estima que cerca del 23% de adultos y más del 80% de los adolescentes en edad escolar (85% de niñas y el 78% de niños) no llegan al nivel mínimo recomendado de actividad física a la semana.

Para evitar posibles problemas de salud, la Organización Mundial de la Salud recomienda que los niños y adolescentes dediquen, al menos, 60 minutos diarios al ejercicio físico; mientras que los adultos es aconsejable que realicen 150 minutos semanales.

BENEFICIOS DE LA PRÁCTICA DEPORTIVA

El ejercicio físico, tanto en la infancia como en la edad adulta, tiene una gran cantidad de beneficios físicos y psicológicos.

Por un lado, las personas que practican deporte tienen menor riesgo de padecer cardiopatías coronarias, accidentes cardiovasculares, diabetes e hipertensión.

Asimismo, según destaca la Fundación Española del Corazón, la actividad física fortalece los músculos y, en personas de edad avanzada, reduce la pérdida mineral ósea y previene el riesgo de sufrir fracturas.

También, la actividad física es perfecta para reducir la ansiedad y la depresión, y para mejorar la autoestima. Igualmente, incrementa y conserva en buen estado la función cognitiva, protegiendo al cerebro del alzhéimer y la demencia.

De la misma manera, el deporte permite que tomemos conciencia sobre nuestro cuerpo y su cuidado y ayuda a la creación de hábitos saludables.

ASPECTOS A TENER EN CUENTA DE LA PRÁCTICA DEPORTIVA

El libro ‘’Salud, ejercicio y deporte’’ subraya que, para que el deporte sea sano, hay que practicarlo de forma correcta. Y es que, por ejemplo, si se practica de forma excesiva, puede ocasionar daños en la salud y alterar sus beneficios.

Igualmente, hay que tener en cuenta que, aunque haya deportes o actividades físicas que pueden ser muy beneficiosas en un momento determinado de la vida, a medida que pasa el tiempo pueden resultar contraproducentes.

Por otra parte, es necesario saber que para que un deporte mantenga beneficios a largo plazo, hay que practicarlo de forma continua y no de vez en cuando. Esto también es muy importante para que no se produzcan lesiones por sobrecarga.