Se trata de un alga muy nutritiva con un alto contenido en proteínas, fibra y vitaminas, así como en antioxidantes

La espirulina se ha convertido en uno de los superalimentos estrella de los últimos tiempos. Se trata de un alga muy nutritiva con un alto contenido en proteínas, fibra y vitaminas, así como en antioxidantes.

Por su riqueza nutricional, la espirulina es una excelente aliada para proteger el sistema inmunológico frente a bacterias y virus, ya que estimula la producción de anticuerpos. También ayuda a combatir el cansancio y la fatiga mental.

Asimismo, gracias a su contenido en fibra, la espirulina ayuda a regular el tránsito intestinal, favoreciendo la actividad de la microflora del organismo.

También, según un estudio publicado en Cardiovascular Therapeutic, la espirulina es beneficiosa para el sistema cardiovascular gracias a sus propiedades hipolipidémicas, antioxidantes y antiinflamatorias.

De la misma manera, gracias a su aporte de hierro, este superalimento es muy eficaz para tratar casos de anemia, desmineralización y cansancio físico, ya que ayuda a recuperar la energía y vitalidad.

Por otro lado, al ser un alimento saciante, ayuda a regular el metabolismo y reducir el apetitito, lo que favorece el control del peso.

¿QUÉ DEBES SABER SOBRE LAS ALGAS?

Según la Fundación Española de la Nutrición, las algas han sido utilizadas en cosmética y gastronomía desde hace mucho tiempo en países como China, Corea o Japón, ya que en estos lugares constituyen un alimento básico en la alimentación.

Introducirlas en la alimentación es muy fácil, puesto que pueden utilizarse para hacer sopas, salsas y estofados con patatas; y también pueden servirse bien lavadas, cocidas en agua y acompañadas con mantequilla y zumo.

En Japón, las más utilizadas son la nori, ingrediente estrella en el sushi, y el kombu, perfecto para caldos, arroz y legumbres.

A pesar de sus beneficios, la Organización de Consumidores y Usuarios destaca que, en algunas algas, la cantidad de minerales puede ser excesiva. Es el caso de las algas kombu (y algunas algas wakame) con el yodo. Por ello, aconseja que las embarazadas, las personas con problemas de tiroides o las personas con hipertensión no las incluyan en su dieta.