Son fuentes concentradas de nutrientes que tienen como objetivo complementar la ingesta diaria

Los complementos alimenticios son cada vez más frecuentes entre la población. Pero, ¿qué son exactamente? Son fuentes concentradas de nutrientes que tienen como objetivo complementar la ingesta diaria de estos.

Y es que, aunque en la mayoría de las veces, una dieta equilibrada proporciona todos los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo, en ocasiones, según distintas investigaciones, esta situación ideal no se da en la práctica para todos los nutrientes, ni para todos los grupos de población, tal y como manifiesta la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición.

No obstante, es importante recalcar que, bajo ningún concepto, los complementos alimenticios pueden sustituir a una dieta equilibrada, por lo que sigue siendo necesario seguir una dieta variada y rica, sobre todo, en frutas y verduras, ya que estas pueden proporcionar todos los nutrientes (vitaminas y minerales) que el cuerpo necesita.

En este sentido, para que los complementos alimenticios no sean contraproducentes y perjudiciales para la salud, es necesario establecer unos niveles adecuados para garantizar su buen uso. Por ello, según la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, se deben tomar en las dosis diarias recomendadas.

Los complementos, al tener como objetivo corregir deficiencias nutricionales o mantener un nivel adecuado de ciertos nutrientes, no son medicamentos, por lo que, como señalan desde la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, su uso no está destinado a tratar o prevenir enfermedades.

¿Y cómo debe ser su etiquetado? La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición manifiesta que, de forma obligatoria, en el etiquetado debe figurar: la dosis recomendada del producto; la advertencia de no superar dicha dosis; la denominación de las categorías de nutrientes o sustancias que caractericen el producto; la indicación de que este producto debe mantenerse fuera del alcance de los niños; y la indicación de que estos complementos no deben sustituir a una dieta equilibrada.

Por otra parte, para un consumo seguro y responsable, el Ministerio de Sanidad recomienda prestar atención a los ingredientes de los complementos, por si existiera alguna alergia o intolerancia a ellos. También, aconseja desconfiar de aquellos complementos que provienen de fuentes desconocidas; estos deben comprarse en farmacias o canales autorizados para ello.