Debemos aprovechar más el tiempo libre que tenemos y realizar ejercicio físico, al menos, media hora tres días a la semana

El verano es la estación favorita del año para muchas personas, ya que nos permite romper con la rutina diaria, cambiar de hábitos y estar más relajados y felices. Todo esto hace que nuestro cuerpo experimente un ligero aumento de peso, sobre todo si hemos descuidado la alimentación más de lo normal y hemos reducido la actividad física.

Sin embargo, estar de vacaciones no tiene por qué ser sinónimo de aumentar de peso. Y es que, si seguimos algunas recomendaciones, podemos disfrutar de la época estival de la misma manera y, además, sin coger ningún kilo de más.

CONSEJOS PARA MANTENER UN PESO SALUDABLE EN VACACIONES

  1. Desayuna todos los días. El desayuno es la comida más importante del día y la que evitaque acumulemos más hambre y comamos de más horas después.
  2. Realiza actividad física. Estar de vacaciones no significa tener que dejar a un lado el deporte. Es más, debemos aprovechar más el tiempo libre que tenemos y realizar ejercicio físico, al menos, media hora tres días a la semana. Además de ayudar a relajarnos y mantenernos activos, el deporte nos permite quemar calorías y frenar el aumento de peso.
  3. Elige bien las comidas fuera de casa. En vacaciones, la mayor parte del tiempo nos la pasamos comiendo o cenando en bares y restaurantes. Para evitar un aumento de peso, lo mejor es elegir platos saludables, a la plancha, y evitar los rebozados, los fritos y las salsas. En cuanto a los postres, mejor comer fruta y dejar a un lado los dulces.
  4. Ten cuidado con las bebidas. Es recomendable evitar los refrescos azucarados y con gas y optar por bebidas más saludables como los zumos naturales, los tés y otras infusiones con hielo. No obstante, para hidratarse, el agua es la mejor opción.
  5. No piques entre horas. Para evitar el picoteo, se aconseja realizar cinco comidas al día en pequeñas cantidades, ya que esto nos ayudará a saciar el apetito entre horas.
  6. Un capricho al día. Llevar una alimentación saludable en vacaciones es esencial, pero también podemos permitirnos un capricho al día y luego compensarlo con el resto de comidas o con el ejercicio físico.
  7. Tómate tu tiempo para comer y cenar. Comer de manera relajada y masticando bien los alimentos favorece la digestión y la sensación de saciedad, evitando que comiéramos más de lo necesario.