Numerosos estudios han demostrado los efectos beneficiosos del baile, tanto físicos como psicológicos.

Bailar es una actividad divertida que nos atrae sobremanera. ¿Quién no ha escuchado de fondo una canción y, sin saber por qué, los dedos de la mano han empezado a tamborilear sobre la mesa para seguir el ritmo? A nuestro cuerpo le inspira la música, lo queramos o no.

Pero es que, además, bailar nos beneficia. Numerosos estudios han comprobado que el baile tiene efectos positivos en la salud física y mental. Estas son algunas de las conclusiones a las que han llegado diversos estudios:

  • El corazón: en pacientes con insuficiencia cardíaca crónica estable, el vals puede mejorar la capacidad funcional, similar al entrenamiento con ejercicios aeróbicos tradicionales.
  • El estrés: la danza y el movimiento pueden mejorar la satisfacción vital. Además, bailar en pareja y el acompañamiento musical pueden ayudar a aliviar el estrés.
  • El exceso de peso: el baile aeróbico de bajo impacto es igual de útil para bajar peso que trotar o andar en bicicleta.
  • La depresión: la danza disminuye los niveles de depresión.
  • La memoria: la danza puede ayudar a mejorar la función cognitiva e incluso se utiliza como tratamiento para diversas enfermedades relacionadas con la demencia, entre ellas el Alzhéimer.

Tipo de baile

Existe un amplio abanico de tipos de baile que pueden adaptarse a nuestras preferencias. En líneas generales, el baile es un ejercicio cardiovascular y, como tal, aumentará tu ritmo cardíaco y respiratorio y oxigenará tus músculos. Aun así, ¿qué nos aporta cada uno? Estos son algunos beneficios físicos específicos por tipo de baile:

  • Ballet: te ayudará a mejorar tu agilidad, flexibilidad y tu energía. También lograrás una mayor tonificación en tus músculos.
  • Danza del vientre: desarrollarás los músculos del estómago, los brazos y las caderas con este baile tan rítmico.
  • Hip-hop: es muy libre y te permitirá expresarte con todo tu cuerpo. Te ayudará a fortalecer tus músculos, glúteos, pantorrillas y otros músculos de piernas y brazos.
  • Claqué: exige cierto nivel de coordinación y una gran precisión rítmica. Glúteos, cuádriceps y gemelos se tonificarán.
  • Tango: bailar tango te ayudará a lograr una buena postura y a mejorar la coordinación de movimientos y el equilibrio. También mantiene y mejora la fuerza y la resistencia muscular.
  • Salsa: al mover caderas, piernas, hombros, brazos y pies, ejercitas y tonificas todo tu cuerpo. Pones en marcha tu corazón y aumentarás tu resistencia y tu flexibilidad. También quemas calorías y te obliga a tener una buena postura corporal. Potencia la coordinación, el ritmo y la concentración.

Los mayores son uno de los grupos de población que más se benefician del baile. Además de socializar, bailar mejora el ánimo y ayuda a mantener un buen estado físico. Y, por supuesto, obtienen otros beneficios como mejorar la coordinación de movimientos y la agilidad, potenciar la memoria y lograr un estado de relax reduciendo el estrés.

“El baile puede revelar todo el misterio que la música concede”, Charles Baudelaire.