¿Te gustaría estrenarte como rider? Te ayudamos a prepararte para surcar las olas en verano.

El surf es un deporte divertido, refrescante y enérgico que atrapa cada vez a más personas.

Y es que se trata de una actividad pensada para todos, que ayuda a desarrollar la fuerza y el equilibrio, ofrece un trabajo cardiovascular y regala una buena dosis extra de adrenalina.

Los surferos más expertos aseguran que se trata, además, de otra forma de meditación, como el yoga o el mindfulness, ya que estando en el mar lo único que piensas es en la próxima ola. Todos los problemas tienden a desaparecer y la mente se relaja.

Guía de surf para principiantes

Si bien la mayoría de gente no necesita más de una tarde para aprender a atrapar una ola y ponerse de pie, dominar la habilidad varía de persona a persona y puede depender del estado físico individual.

El surf se puede dividir en cinco movimientos básicos:

1. Posición: cuando estés tumbado y te sientas seguro sobre la tabla trata de encontrar la posición correcta para no desequilibrarte y caer.

2. Remar: necesitas un poco de impulso para que cuando la ola te alcance, te arrastre hacia la orilla. Para remar, arquea tu espalda y realiza movimientos profundos con un brazo a la vez que mantienes el resto de tu cuerpo inmóvil y equilibrado.

3. Levantarse: una vez que hayas atrapado la ola y te esté arrastrando hacia la orilla, es hora de levantarse. Haz como una flexión con más impulso, en la que, con un solo movimiento, te levantes desde la posición boca abajo hacia una postura en pie y de lado.

4. Navegar: para surcar la ola coloca pies, caderas y hombros hacia el mismo lado, mientras que tu cabeza mira hacia adelante. Deja las rodillas dobladas y extiende los brazos para mantener el equilibrio.

5. Caída: cuando te caigas, es importante que te cubras la cabeza y te protejas de la tabla, que caerá en algún lugar cerca, ya que está sujeta a tu tobillo por una correa larga.

Equipo básico para surfear:

Todo surfista o rider necesita los siguientes aliados para dominar las olas:

– Neopreno: si el agua está muy fría es preferible ponerse un traje steamer (con mangas y piernas largas) o uno shorty (con mangas y piernas cortas), de un grosor de 2 mm.

– Tabla: identifica las quillas (parte de abajo, sirven para desplazarse con control) y átate el velcro al tobillo para no perderla. Para principiantes, mejor una softboard, con más flotabilidad.

– Filtro solar: usa un protector solar con FPS (Filtro Protección Solar) mínimo de 30. Aplícatelo 15 minutos antes y renuévalo cada 2 horas, incluso en días nublados.

Aunque parece sencillo, lo más recomendable es pasarse por una escuela de surf para que nos enseñen lo básico. Un profesional nos ayudará a elegir la tabla con la que bautizarnos, nos prestará un neopreno y nos puede informar de los códigos de los surfers (por ejemplo, saber por dónde entrar y salir).

La combinación de riesgo controlado y diversión en mitad del océano convierten al surf en un deporte de agua, único y mágico.

 

"No se pueden detener las olas, pero se puede aprender a surfear", John Kabat-Zinn.