No comprar envasados y generar menos basura son dos premisas de este movimiento

Todo aquello que desechamos y tiramos a la basura pasa por un proceso de reciclaje, con el fin de reaprovechar el material posible, ahorrar recursos y reducir el impacto medioambiental.

No obstante, incluso reciclando vidrio, papel y plástico, se genera una enorme huella ecológica que acaba perjudicando no solo el entorno sino nuestra salud.  De ahí surge el nacimiento de Zero Waste o vivir sin generar residuos.

Claves del Movimiento Zero Waste o Residuo Cero

La población mundial produce más de 3,5 millones de toneladas de plástico y otros residuos al día, 10 veces la cantidad de hace un siglo, tal y como publica National Geographic.

Esta situación ha provocado que cada vez más personas se sumen al movimiento Zero Waste o Residuo Cero, una tendencia considerada mucho más sostenible que reciclar, ya que consiste en no tener que tirar casi nada.

1. Tu basura en 235ml: intentar que la producción anual de la basura propia quepa en un tarro de 235 ml, siguiendo un estilo de vida más consciente y respetuoso.

2. No comprar nada envasado: adquirir más productos locales y de mercado, y menos procesados y de supermercado. Una de sus campañas, ‘Desnuda la fruta’, lucha contra el sobreempaquetado de los alimentos (como las frutas).

3. Sustituir plástico por tejido: utilizar servilletas y pañuelos de tela, y llevar bolsas de tela siempre con uno mismo para hacer la compra.

4. Emplear vinagre y agua para limpiar: muchos desinfectantes y detergentes que usamos para la limpieza del hogar contienen sustancias contaminantes, aparte del envasado. Existen productos alternativos respetuosos con el medio ambiente.

5. Usar materiales reutilizables: emplear recipientes de vidrio o acero inoxidable para guardar o llevar la comida. Rechazar la pajita de las bebidas y no usar vasos de plástico.

6. Minimalismo: Zero Waste aboga por comprar solo lo que se necesita y no dejarse arrastrar por el consumismo, las ofertas o las modas pasajeras.

7. Dar otra vida a las cosas: reutilizar los objetos desgastados o comprar bienes de segunda mano o reusables favorece el Planeta y la economía local.

Como ves, muchas de las ideas del movimiento Residuo Cero ocasionan cero residuos y resultan más económicas a largo plazo.

Los residuos plásticos tardan en degradarse entre 100 y 700 años, y su destrucción produce gran cantidad de gases tóxicos.