Te decimos cómo puedes caminar más en tu día a día para que tu salud te lo agradezca.

Tan perjudicial es para el organismo seguir una alimentación rica en grasas, como fumar, abusar del alcohol y el sedentarismo. De hecho la Organización Mundial de la Salud indica que la inactividad física es el cuarto factor de riesgo de mortalidad, pudiendo estar implicada en más de 3 millones de casos en todo el planeta.

Asimismo, para la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), el ejercicio físico es una auténtica “polipíldora” para prevenir trastornos cardiovasculares, enfermedades metabólicas y hasta 26 de las principales patologías, entre ellas: estrés, demencia, obesidad, EPOC o algunos tipos de cáncer. Por contra, caminar a diario mejora la tensión arterial y la masa ósea, mantiene a raya el peso y ayuda a relajar la mente.

Actualmente la media de la población se sitúa en unos 4.000 pasos diarios. Sin embargo, el doctor japonés Hatano evaluó que subir esa cifra hasta los 10.000 pasos aportaba muchos más beneficios saludables y reducía la tasa de obesidad. Esta cantidad equivale a unos 8 km de marcha enérgica o una hora de ejercicio y, para llegar a este umbral, todo suma: los pasos en casa, el trayecto de camino al trabajo o las pisadas cuando hacemos la compra.

¿Cómo caminar más?

Andar es la primera alternativa que apuntan los pacientes cuando se les pregunta sobre cómo podrían aumentar su nivel de actividad física. Te damos algunos consejos para que empieces el reto de los 10.000 pasos y no abandones:

  1. Equípate

Antes de lanzarte al asfalto, revisa que dispones de zapatillas deportivas y que la ropa sea cómoda y adecuada para el clima. Luego repasa las rutas que existen, qué oportunidades para caminar tienes en tu entorno y rutina. No te olvides de hidratarte y de usar protector solar.

  1. Haz camino al andar

Comienza lentamente pero trata de alcanzar una intensidad moderada, debe ser más rápido que un paseo. No te excedas el primer día, puedes dividir la actividad en tramos de 10 minutos. Al final del ejercicio, disminuye el ritmo y termina con unos estiramientos suaves.

  1. Mantente motivado

Incluye el ejercicio en tu día a día, es decir, sube escaleras en lugar de utilizar el ascensor, muévete en transporte público, aparca el coche más a menudo, levántate de la silla cada media hora, etc. Es útil también añadir variedad en las caminatas, cambia de escenarios por el campo, la ciudad o por un parque incluso, camina en grupo, así estrecharás lazos de amistad y te mantendrás más motivado.

  1. Ponte metas

Si te marcas objetivos personales y los vas consiguiendo poco a poco, sentirás como mejoras y te motivarás aún  más. Adquirir una pulsera de actividad o podómetro puede ayudarte a tener un buen control de los pasos y a valorar tus esfuerzos.

Anda como si tuvieras prisa e intenta hacerlo durante media hora al menos durante 4 días de la semana. Cuando lleves una semana implicado en el reto, debes estar preparado para darle más ritmo a tus zancadas.

"Caminar tiene los mismos beneficios que una aspirina, pero es más barato y no tiene efectos adversos", José Ignacio Ramírez, coordinador del Grupo de Actividad Física de la semFYC.