Esta filosofía sueca puede ayudar a vivir mejor, ahorrar problemas y hacernos más longevos.

Lagom es el secreto nórdico de la armonía y el equilibrio. La cantidad justa aplicada a todos los hábitos de la vida, desde la alimentación al ejercicio, pasando por el tiempo dedicado al trabajo y al ocio. Y es que para los suecos (como para los budistas) encontrar el punto medio se considera la clave de la felicidad.

La fórmula escandinava consiste en hacer que la buena vida sea menos complicada. Lo que supone un consumo más moderado y consciente, disponer de un espacio físico minimalista, estar plenamente presente cuando se trabaja y cuando se está en casa, cuidar los recursos y tener una sensación de pertenencia con el entorno.

Cómo aplicar el Lagom

Recientes estudios han demostrado que la longevidad depende de los genes en un 25%, y que el 75% restante depende de nuestro estilo de vida.

El médico sueco Bertil Marklund ha recogido en su libro Diez consejos para alargar tu vida cómo la moderación puede alargar la vida e incrementar su calidad.

1. Evitar los extremos: desaconseja excederse en cualquier cosa, es decir, trabajar demasiadas horas, comer más de la cuenta, entrenar en exceso, etc. Ya que todo esto implica estrés (para el cuerpo y la mente), lo que hace que aumenten la presión sanguínea y el nivel de azúcar en sangre.

2. Desconectar el móvil: dejar de estar disponible todo el día, también para los amigos y familiares, puede suponer una gran mejora en nuestra vida.

3. Haz un poco de ejercicio todos los días: practicar ejercicio moderado 30 o 45 minutos al día (nadando, haciendo bicicleta, yoga o caminando) ayuda a elevar el humor, aportar vitalidad y fortalecer la salud.

4. Descartar las dietas de moda: la clave es comer menos y de gran calidad. O lo que es lo mismo, decantarse por una alimentación abundante en verduras, frutas, y una dosis adecuada de pescado, rico en ácidos grasos saludables.

Como ves, el Lagom  propone una especie de minimalismo vital. Necesitamos menos cosas y de más calidad: amigos, ropa, alimentación… para una vida más apacible. Si cambiamos cantidad por calidad, nuestra vida se puede volver más sencilla, placentera y rica.

"Toda virtud es un punto medio entre dos extremos, cada uno de los cuales es un vicio", Aristóteles.