Una canción conocida puede hacer sentir y estimular algún recuerdo positivo a los pacientes con esta enfermedad neurodegenerativa.

Escuchar música es un placer. Sin embargo, para las personas con la enfermedad de Alzhéimer puede significar mucho más: les puede reportar beneficios emocionales y conductuales. Los expertos aseguran que, cuando oyen una canción conocida, despiertan, vuelven de su ensimismamiento, se concentran y fijan la mirada.

El Alzhéimer provoca que las células del cerebro se consuman y mueran. Es la causa más común de demencia. Afecta, concretamente, a todas las habilidades relacionadas con el pensamiento, el comportamiento y las capacidades sociales.

No hay cura para esta enfermedad neurodegenerativa. Sin embargo, no todas las habilidades se pierden al mismo ritmo. Diversas investigaciones han demostrado que las últimas áreas que sufren los efectos de esta enfermedad son dos que tienen que ver con:

  • La memoria musical.
  • Sentir emociones.

Así, las personas con Alzhéimer pueden conservar algunas aptitudes en el transcurso de la enfermedad: leer, contar historias, recordar, cantar, escuchar música, bailar y hacer manualidades, entre otras. Hay que tener en cuenta que los recuerdos que permanecen suelen ser aquellos que están unidos a una experiencia emocional intensa. Y la música, habitualmente, está muy relacionada con las emociones.

Consejos para un uso correcto

Para ayudar con música a un paciente con Alzhéimer, primero debemos consultar con un profesional. De esta forma, evitaremos hacer un uso incorrecto o excesivo. Estos son algunos consejos que pueden ayudar:

  • Música preferida. Pregúntate qué tipo de música le gusta a la persona con Alzhéimer que cuidas o cuál le trae recuerdos. Crea una lista de reproducción.
  • Elige un tipo de música para cada momento. Puedes utilizar canciones más tranquilas para calmar a tu paciente (durante las rutinas de cada mañana o en las comidas, por ejemplo) y más alegres y dinámicas para mejorar su estado de ánimo.
  • No sobreestimules. Durante la sesión musical, elimina otros estímulos que puedan interrumpir la atención de la persona con Alzhéimer. Por ejemplo, la televisión u otros ruidos de alrededor. Así que cierra la puerta y las ventanas y crea un espacio libre de ruidos.
  • Música sin interrupciones. Evita que las listas de reproducción sean interrumpidas por anuncios. Pueden confundir a la persona con Alzhéimer.
  • Incita al movimiento. Cuando estéis escuchando las canciones, incita a aplaudir o a mover los pies al ritmo de la música. Incluso, si es posible, baila con tu paciente.
  • Canta. También puedes animarle a cantar. Esto mejorará su estado de ánimo e, incluso, puede estimular recuerdos positivos.
  • Vigila. Tienes que fijarte en si disfruta con la música que le pones o todo lo contrario. Estate atento a la forma en que responde y varía la lista de reproducción para que contenga canciones que le produzcan estímulos positivos.

No solo las personas que sufren la enfermedad de Alzhéimer obtienen beneficios de las terapias musicales. A los cuidadores también les ayuda. Puede reducir la ansiedad, el estrés y la angustia. También es una forma de conectar con el paciente, ya que le permite expresar sentimientos.

"La música es una mayor revelación que toda la sabiduría y la filosofía", Ludwig van Beethoven.