Tomar el sol puede ser beneficioso para la salud, pero siempre con moderación y cabeza.

Durante el verano la superficie de nuestro cuerpo está  más expuesta a los rayos del sol, por lo que debemos protegernos de las radiaciones ultravioleta.

Con motivo del Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel (13 junio), recordamos las recomendaciones básicas para aprovechar los beneficios del sol sin perjudicar nuestra salud.

De acuerdo con la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), se estima que 20 minutos es el tiempo medio de exposición al sol, en que una persona con una piel de color intermedia (fototipo III, lo más común en nuestro país) puede sufrir una quemadura solar.

Beneficios del sol

Según los expertos, “un poco de sol siempre es bueno, pero con moderación”. Exponerse durante 5 minutos a la semana es esencial para desencadenar una serie de procesos biológicos y bioquímicos esenciales para el organismo.

  1. Salud ósea: estimula la fabricación de vitamina D, posibilitando la absorción del calcio de los alimentos, con lo que se logra una normal formación de los huesos.
  2. Fortalece las defensas: refuerza y regula el sistema inmunológico, y nos previene de enfermedades.
  3. Regula el estado anímico: la exposición moderada al sol produce una sensación de sosiego y bienestar, además de una acción estimulante.
  4. Mejora el sueño: equilibra las hormonas que se encargan de conciliar el sueño.
  5. Favorece el reuma: ayuda a tratar enfermedades reumáticas.
  6. Ayuda al acné: el sol tiene un efecto antiinflamatorio sobre algunas enfermedades cutáneas, como la psoriasis, eczemas y el acné.

Riesgos del sol

Acumulación:  poco sol todos los días es tan acumulable como mucho sol de vez en cuando. Así, los rubios de piel muy clara pueden desarrollan rápido cáncer de piel, no porque el sol sea fuerte, sino porque han estado expuesto a una radiación solar antes.

Hábitos: ponerse protección solar no es suficiente. Es importante ponerse sombrero, camiseta y evitar el sol de mediodía o no pasear en bicicleta en las horas de más sol.

Melanoma: en los últimos diez años el aumento del melanoma ha sido del 10% anual, siendo todavía mayor en carcinomas (tumores malignos). Hace 20 años, una persona en la playa se quemaba en 6-8 horas de exposición, pero hoy lo hace en sólo 1-2 horas.

Precauciones para tomar el sol

Los dermatólogos aconsejan una serie de medidas para relacionarnos con el sol de forma saludable:

  1. Usa crema fotoprotectora: emplea un cosmético para resguardarla, también los días nublados o si tienes la piel morena, ya que esto no impide que las reacciones de los rayos UVA pueden producir fotoenvejecimiento, arrugas, manchas e, incluso, cáncer.
  2. Elige un FPS alto: asegúrate de que tu protector solar tenga un factor de protección solar o SPF (por sus siglas en inglés) por lo menos de 30.
  3. Conoce tu tipo de piel: la respuesta de la piel ante la exposición solar no es uniforme en todas las personas, por eso se clasifican en 6 fototipos:
Fototipo Efectos Cabello/ojos Nº FPS
I Se quema siempre y nunca se broncea. Ojos y pelo claros. Piel muy blanca. Protección Ultra 50.
II Se quema casi siempre y, a veces, se broncea. Ojos azules, verdes o grises. Pelo rubio o pelirrojo, piel blanca. Protección Ultra 50.
III A veces se quema y, normalmente, se broncea. Cabello castaño, piel clara o ligeramente oliva. Protección mínima de 30.
IV Se broncea con facilidad y rara vez se quema. Ojos y pelo oscuro. Piel un poco tostada. Protección moderada.
V Se broncea con mucha facilidad y es difícil que se queme. Piel oscura. Cabello oscuro o negro, y ojos marrones o negros. Protección normal-baja.
VI Se broncea con mucha facilidad y es muy difícil que se queme. Piel oscura o negra. Ojos y cabello negros. Protección baja.

 

  1. Evita las horas de más sol: controla o evita la exposición al sol en las horas centrales del día y de mayor intensidad, es decir, entre las 12h y las 17h.
  2. Revisa las manchas: examina tus manchas y lunares, si han cambiado de tamaño, forma o color, o si han aparecido más lunares cerca. Si tienes dudas, consulta a un dermatólogo.
Tomar el sol con sentido común, evitando las quemaduras y las exposiciones solares excesivas y crónicas es la mejor manera de beneficiarse de él.