Aprende cómo actuar en estos casos de emergencia y ayuda a evitar complicaciones graves

El shock anafiláctico o anafilaxia es una reacción alérgica grave, que progresa rápidamente y  que puede poner en peligro la vida de una persona. Se considera una anafilaxia cuando hay una arritmia, bajada de tensión, pulso débil y desvanecimiento.

De acuerdo con la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, se estima que afecta entre 3 y 30 personas de cada 100.000 en todo el mundo, aunque en los últimos años la prevalencia va en aumento.

Las causas más frecuentes de alergia en niños son alimentos (frutos secos, leche, huevo, pescado), mientras que en adultos son los fármacos.

Primeros auxilios en caso de anafilaxia

Si se sospecha que alguien está sufriendo un shock anafiláctico, hay que actuar de inmediato:

1. Tumbar a la persona con las piernas elevadas para aumentar el flujo sanguíneo. Esta postura no es aconsejable en caso de vómitos o ahogo.

2. A los pacientes inconscientes, pero que respiran, colocarlos tumbados y de lado. A las mujeres embarazadas, estirarlas del lado izquierdo para no comprimir la vena cava.

3 .Cubrirle con mantas o ropas para que no pierda calor.

4. Evitar los cambios posturales, especialmente el levantarse o al estar de pie, ya que pueden empeorar los síntomas.

5. En caso de vómitos o ahogo, permanecer sentado.

6. Comprobar si lleva consigo medicamentos de emergencia. Si es así, administrarle la adrenalina autoinyectable y mantener la aguja durante 10 segundos en la piel.

7. Pedir ayuda médica lo antes posible, llamando al número de teléfono 112 ó 061.

8. En caso de parada cardiorrespiratoria, iniciar con las maniobras de reanimación cardiopulomar (RCP), si se sabe hacer correctamente.

Síntomas de un shock anafiláctico

Las señales de alarma aparecen en minutos o pocas horas y van afectando diferentes partes:

– Síntomas cutáneos: aparecen ronchas rojas, se hincha la piel, se inflama la cara y la lengua, hay dificultad para tragar y se siente calor en manos y pies.

– Síntomas respiratorios: falta de aire, sensación de hinchazón en la garganta, silbidos en el pecho.

– Síntomas circulatorios: disminución de la tensión arterial, palpitaciones, mareo, dolor de cabeza.

– Síntomas digestivos: náuseas, vómitos, diarrea.

Las personas con riesgo de sufrir un shock anafiláctico deberían llevar consigo los fármacos autoinyectables. Además, sus familiares, compañeros de clase o trabajo, profesores, etc. deberían reconocer los síntomas para poder actuar de forma ágil y adecuada.