A medida que vamos envejeciendo, debemos priorizar nuestra salud cardiovascular y mejorar nuestros hábitos alimentarios.

“Cuidar de nuestro corazón” es el gran compromiso adquirido este año para celebrar el Día Mundial del Corazón este 29 de septiembre. Es una propuesta de la Federación Mundial del Corazón (WHF) para unir a todas las personas que tengan como objetivo velar por su salud cardiovascular y la de sus seres queridos. Serán los llamados Héroes del Corazón.

Y es que mimar ese músculo que bombea sangre rica en oxígeno y nutrientes a los tejidos de nuestro cuerpo nos permite vivir una vida productiva a medida que envejecemos. Porque, tal y como explica la Asociación Americana del Corazón, los años 50 y los 60 son habitualmente épocas en las que las personas acumulan más peso y aparecen los factores de riesgo de la enfermedad cardiaca.

Alimentos cardiosaludables

Una de las promesas que realizan los Héroes del Corazón es comer de manera saludable. ¿Y qué hacer para conseguirlo? Hay dos premisas muy básicas:

  1. Aumentar el consumo de frutas y verduras, cereales integrales, lácteos sin grasa o bajos en grasa y proteínas saludables.
  2. Reducir los alimentos con grasas saturadas, grasas trans, colesterol, azúcares añadidos y sal.

En líneas generales, la Fundación Española del Corazón recomienda seguir una dieta mediterránea y consumir alimentos ricos en fibra y grasas saludables, reducir la sal y controlar el sobrepeso.

Estos son algunos alimentos cardiosaludables que conviene introducir en nuestra dieta con más frecuencia:

  • Aceite de oliva: contiene ácidos grasos y tiene efectos antioxidantes. Consumirlo diariamente nos permite proteger nuestro corazón
  • Aguacate: contiene grasas monoinsaturadas (saludables) y nos puede ayudar a reducir los niveles de colesterol LDL (o “malo”). De esta forma, podemos prevenir la aterosclerosis o las enfermedades coronarias (angina de pecho o infarto de miocardio). Aun así, debemos controlar su consumo porque aporta muchas calorías.
  • Brócoli: esta verdura nos proporciona una gran cantidad de vitaminas y minerales que contribuyen a eliminar el colesterol LDL, reducir la glucosa en sangre e incluso puede retrasar la aparición de la diabetes y la hipertensión arterial.
  • Fresas: nos ayudan a dilatar las arterias, a proteger el endotelio (la capa interior de los vasos sanguíneos) y a controlar la tensión arterial.
  • Legumbres: si cada semana, tomamos 4 raciones de lentejas, garbanzos o alubias, reduciremos hasta en un 14% el riesgo de infarto y angina de pecho. También los niveles de colesterol LDL. Este consumo de legumbres nos ayuda a controlar el peso.
  • Nueces: tienen unos elevados niveles de ácidos grasos omega 3. Si las consumimos habitualmente crudas, sin sal y en pequeñas cantidades, nos ayudarán a reducir el colesterol, el índice de masa corporal y otros factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico.
  • Salmón: el pescado azul es muy recomendable porque contiene ácidos grasos omega-3 que nos ayudan a controlar los niveles de colesterol.

No olvides acompañar estos buenos hábitos alimentarios con la práctica de ejercicio. Una combinación de deporte y alimentación saludable es la mejor receta para que nuestro corazón goce de una salud excelente. ¡Actívate!